Gema posa en el famoso puente de Brooklyn
Gema Peiró Villena es una joven albaceteña de 32 años que siempre quiso experimentar vivir en el extranjero, porque como ella dice, «vivir en otro país te hace crecer como persona, madurar, aprender y evolucionar de una forma diferente».
¿Donde vive actualmente?
Vivo en Manhattan, Nueva York. En el Upper West Side, situado en el lado Oeste de Central Park. Es un barrio residencial y comercial, lleno de vida tanto por el día como por la noche.
¿A qué se dedica?
Soy arquitecto. Estudié la carrera en la Universidad Politécnica de Madrid, donde viví 9 años. Estoy haciendo cursos de Diseño y Construcción Sostenible. Asimismo, asisto a clases de Innovación de Materiales, Diseño de Tiendas e Iluminación. Estoy aprovechando para dibujar, practicar fotografía, ir a conferencias de Arquitectura, Arte, etc. Para un arquitecto éste es el escenario perfecto: simplemente recorrer la ciudad es asistir a una clase magistral.
¿Qué destaca culturalmente del sitio donde vive?
Nueva York es una ciudad multicultural. Aquí convives con gente de todo el mundo. Es difícil encontrar un neoyorquino oriundo, de Manhattan. Aquí están muchos de los museos más importantes del planeta, se representan las mejores óperas, obras de teatro, musicales, por aquí pasan los mejores profesionales a dar conferencias y clases en importantes universidades. Aquí a nadie le da miedo innovar y exponer sus ideas, porque te saben escuchar y quieren aprender de lo que tú les puedas aportar. Además, si creen que vales apuestan por ti hasta el final, sin importarles si eres o no americano.
¿Qué es lo que más extraña de Albacete?
Por encima de todo, echo de menos a mi familia. Es lo que peor llevo, aunque hablamos a menudo y nos vemos por Skype, que acerca mucho.
Y, por supuesto, la comida de Albacete: los gazpachos manchegos de mi abuela, el atascaburras, el lomo de orza, etc.
¿Hay mucha diferencia entre una cultura y otra?
En general, los americanos son muy distintos de los españoles. Aún siendo un país con poca historia, en comparación con nosotros, están muy orgullosos de «ser americanos» y eso es lo que les hace estar tan unidos a pesar de su extensión. Son críticos consigo mismos, y eso les hace evolucionar más rápidamente que a otros países. Tienen un profundo respeto por el concepto de «familia» y disfrutan mucho de su tiempo libre. Aunque hablar de Nueva York es muy diferente a hablar del resto del país.
¿Cómo ven los americanos a los españoles?
En Nueva York nos tienen mucho aprecio. Me he encontrado con mucha gente que tiene amigos que han estado en España o piensan ir en algún momento. Les fascina Madrid y Barcelona, la comida, el baile, la arquitectura y el arte español. Nos diferencian llamándonos spaniards y no spanish, que son los hispanoamericanos, cuya comunidad aquí es enorme.
¿Cómo vivió las históricas elecciones en USA?
Las he vivido muy intensamente. Nueva York es una ciudad muy demócrata y en la calle se palpó un ambiente entusiasta durante toda la campaña. Es increíble la cantidad de gente que llevaba chapas, camisetas y todo tipo de merchandising de Obama: por la calle, en el metro, en la Universidad, en las tiendas...
¿Piensa volver o se quedarás a vivir en USA?
Tengo claro que como en España no se vive en ningún otro sitio. Hay que viajar y conocer otras culturas, pero yo siempre volvería.
Anécdotas. «En el metro me ha pasado de todo: Un señor que iba sentado a mi lado me leyó la mano. Otro día, me encontré en el vagón a unos chicos que recaudaban dinero cantando, me preguntaron mi nombre e improvisaron una canción en la que yo era la protagonista. Fue súper divertido! También me han parado para preguntarme qué colonia llevaba puesta... Cada día te pasa algo diferente y me encanta».