Diana Bravo, posa frente al edificio del parlamento europeo en Estrasburgo.
Diana Bravo Moreno, es otra joven albaceteña de 28 años que emigró en un principio por estudios, y posteriormente consiguió trabajo en Francia, donde vive desde hace seis años.
¿Por qué motivo decidió emigrar?
En septiembre de 2002 vine a Estrasburgo con una beca Erasmus, para mejorar mi francés, pues estudiaba letras modernas. Cuando llegué a Francia me enamoré de este país…El año Erasmus es el mejor año de un estudiante, y yo lo aproveché al máximo. Pero cuando el año acabó yo no quería volver a casa, me enamoré de esta ciudad, la posibilidad de meterme a fondo en la cultura francesa era mi sueño desde pequeñita, y decidí validar mis estudios aquí.
¿En qué trabaja?
Trabajo como profesora de español en un instituto en el centro de Estrasburgo.
¿Ha sido muy difícil aprender el idioma?
Cuando llegué a Estrasburgo la primera vez, me di cuenta que todo el francés aprendido en España no me valía para nada, no era capaz de decir una sola palabra en francés, pero en poco más de un año me volví bilingüe, aunque ese acento que tenemos en Albacete, no se va y no se irá nunca.
¿Qué destaca culturalmente del sitio donde vive?
Estrasburgo es la capital de Europa, tenemos el parlamento y muchas instituciones europeas, como los derechos del hombre. La ciudad en si tiene un encanto especial, ciudad fronteriza con Alemania, cruzas el Rin andando y estás en la selva negra, en Alemania. La catedral de Estrasburgo es una maravilla, y la petite france. Es una ciudad que rebosa de historia, unas veces fue alemana otras francesa.¡ Las guerras que se han vivido aquí! Y nunca perdió su encanto. Es una ciudad cosmopolita, ¡todas las nacionalidades vivimos juntas aquí!
¿Qué es lo que más extraña de Albacete?
De Albacete lo que más extraño es a mi familia, es muy duro estar tan lejos de la gente que más quieres e ir haciendo mi vida aquí sin que ellos estén cerca.
¿Cree que hay mucha diferencia entre ambas culturas?
No hay nada que ver entre la cultura española y la francesa. En España la vida es mucho más relajada, los días son más largos.¡ La televisión no tiene nada que ver! Los franceses trabajan hasta las 19 horas y a esa hora se cena aquí, con lo cual es como si a esa hora se acabase el día. Muchas veces a las 19,30 estoy viendo una película en pijama en casa. Y después de 7 años aquí todavía no conozco la vida de ningún personaje de la televisión, ni de ningún actor. Aquí en la televisión los programas son más culturales.
¿Cómo ven a los españoles?
Según el nivel de cada persona, los franceses ven a los españoles de formas diferentes…Puedes encontrarte a alguien que piensa que España es un país tercermundista y que los españoles venimos a quitarles el trabajo. Otros, la gran mayoría, nos ven como a gente con muchas ganas de vivir, sonrientes y dinámicos.
Un mensaje a su familia.
El mensaje que quiero mandar desde aquí a la gente que me quiere es que yo también los quiero mucho y que todos los días me acuerdo de ellos.
Mi vida. «En Francia estoy muy bien. En poco más de seis años he hecho mi vida aquí. Mis amigos, mi casa, mi chico, mi Lola (mi gatica), mi trabajo…Es duro porque en Albacete tengo lo que más quiero, pero aquí estoy haciéndome una vida que me gusta y que sé que en Albacete no la tendría. En Estrasburgo todos somos diferentes, pero eso no es un problema sino todo lo contrario, es una oportunidad».