Gloria sobre uno de los puentes del río Yarra en Melbourne.
Gloria Marco Munuera es una albaceteña de 30 años, que creció en la zona de la Feria; actualmente lleva 10 años en el extranjero, desde Italia, Francia, USA y ahora en Australia.
¿Por qué motivo decidió emigrar?
La primera vez que me fui de España tenía 20 años y me fui a Como, en el norte de Italia para llevar a cabo la soñada beca Erasmus. Entonces todavía no sabía que no volvería por un período más largo que el de las vacaciones de verano. Al acabar el curso tuve la oportunidad de hacer la Promoe en Estados Unidos, de ahí regresé a Italia, esta vez a Florencia, donde empecé a trabajar como profesora de fotografía en una universidad americana, y así fue que se desencadenó una cosa tras otra hasta el día de hoy que vivo en la ciudad de Melbourne, en Australia.
¿Cómo es Melbourne?
Melbourne es una ciudad realmente multicultural. Aquí las distancias son verdaderamente extensas, para que os hagáis una idea Sydney está de Melbourne prácticamente a la misma distancia que Burdeos, en Francia, de Albacete.
Melbourne es la capital de Victoria, que a pesar de ser el estado más poblado del país, es también el más pequeño.
¿En qué trabaja?
Soy fotógrafa, actualmente estoy haciendo el último curso del Doctorado en Bellas Artes, en la especialidad de fotografía, algo que todavía no es nada común en otras universidades.
¿Ha sido muy difícil aprender el idioma?
No. Siempre he creído que la mejor manera de aprender una nueva lengua es teniendo una pareja ‘autóctona’, y en eso me considero muy afortunada. Hablo inglés e italiano en casa a diario desde hace unos siete años.
¿Qué destaca culturalmente del sitio donde vive?
Melbourne es sin duda una de las ciudades mas multiculturales del planeta, donde simplemente dándote un paseo por el centro puedes escuchar una inmensa variedad de idiomas y encontrarte con cocinas típicas de todo el mundo. Aquí convive gente proveniente de más de 140 naciones, por lo que sentirte un extranjero es prácticamente imposible. La ciudad es un auténtico cocktail entre rascacielos contemporáneos y plantas bajas de estilo británico y americano.
Uno de los eventos anuales que más destacaría es el Melbourne Cup Festival, la carrera de caballos más grande de todo el calendario australiano. Este festival coincide con el fin de la primavera y el inicio del verano durante el mes de noviembre. Además de ser declarado día de fiesta nacional es costumbre ir vestido de manera muy glamurosa y beber champagne.
¿Qué es lo que más echa de menos?
Lo que más echo de menos de Albacete es sin lugar a dudas a la familia que tengo por allí y a mis amigos ‘de toda la vida’, y para qué engañarnos también esas cañitas al sol en la calle Tejares.
¿Ha regalado navajas a sus amigos?
Los controles por aquí son muy severos. La última vez que cogí un avión dentro del país me secuestraron un pincho del pelo de madera por considerarlo altamente peligroso. Los australianos son muy escrupulosos para todo, nunca entenderían la cultura de nuestra ‘navaja multiusos’.
¿Piensa volver o se quedará en Australia?
Volveré. Aunque hace ya 10 años que sigo diciendo lo mismo. Veremos que me depara el futuro.
¿Quiere enviar algún mensaje para familiares o amigos?
Que se animen a visitar Australia, aunque esté muy lejos es un país con unos paisajes fascinantes.
Los jóvenes. «En Australia los jóvenes son mucho menos sociales que nosotros los latinos, pero eso en general pasa en todo el mundo. No obstante son gente con una conciencia por cuidar el medio ambiente bastante más progresista que la española. Aquí si quieres una bolsa de plástico en el supermercado tienes que pagarla, es un modo de promover que te traigas tu cesta de la compra».