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Alcaraz se volcó con la Virgen de Cortes

Antonio Díaz
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La Eucaristía del octavo centenario del aparecimiento fue presidida por el nuncio de su Santidad en España, monseñor Bernardito Auza

Un momento de la celebración.

El Santuario de Nuestra Señora de Cortes acogió la Eucaristía del octavo Centenario del aparecimiento de Nuestra Señora de Cortes, en el Año Jubilar, que concedió el Papa, «800 años entre nosotros, luz y esperanza». La devoción tiene su origen en el relato del aparecimiento de la imagen de la Virgen de Cortes a un pastor, Francisco Álvarez, de la aldea de Solanilla. La imagen que hoy se venera es la misma que Francisco contempló en el tronco de una  encina.

La celebración fue presidida por monseñor Bernardito Auza, nuncio de Su Santidad el Papa Francisco en España; y concelebraron el  obispo de Albacete, Ángel Fernández Collado; el anterior obispo de Albacete, obispo emérito de Canarias, Francisco Cases; así como el obispo residencial de Cuenca, José María Yanguas,  y el obispo emérito de Orihuela-Alicante, Jesús Murgui.

Asistió el presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García-Page, acompañado, entre otros, por el delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos; así como el alcalde de Alcaraz, Pedro Jesús Valero, y su  Corporación; el vicealcalde de Albacete, Vicente Casañ, y otros alcaldes de la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel, con autoridades militares y judiciales, entre estos, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, Vicente Rouco.

En un día tan señalado participaron también,  la Junta Gestora de la Archicofradía, Senderos, Hermanas Reparadoras del Pesebre, Dominicas, y la Real Asociación de la Virgen de los Llanos y la Virgen de Belén.   

Ramón Sánchez Calero, rector del santuario, momentos antes de comenzar la Eucaristía, dijo que en el tercer domingo de Pascua, «en el encuentro con el Resucitado, lo hacemos de la mano y ante los ojos de Ella». Recordó que hace 800 años, «aquí surgió una corriente de fe vivida, sentida y celebrada en torno a la imagen de una mujer, madre del Resucitado, que fue encontrada por un pastor en el hueco de una encina, que empezó a llamarse con el nombre de Virgen de Cortes y desde entonces, 1222, son muchos los pies que han hecho  caminos y carreteras buscando salud, amparo, consuelo y fraternidad».

Hace 100 años, en 1922, en una explanada repleta, «como hoy, fue coronada canónicamente por el amor y el cariño, con una ciudad como Alcaraz, que ha mantenido un tesoro espiritual y de cultura durante 800 años».

Dio la bienvenida a todos «a este espacio de paz y serenidad» y las gracias «por la cultura religiosa creada durante 800 años en torno a la Virgen de Cortes y el caudal de fe, esperanza y solidaridad surgidas en el pueblo de Dios».   

Durante la Eucaristía, en presencia de Nuestra Señora de Cortes,  en una explanada y proximidades del santuario lleno de fieles, se pudo escuchar el Coro de Voces, Octavo Centenario, creado expresamente para este evento, dirigido por Pedro Roldán, párroco de Fátima, con una colecta muy especial para Cáritas Diocesana, para ayudar a refugiados e inmigrantes.

Monseñor Bernardito Auza, en la celebración eucarística, dijo que «la iglesia de Albacete celebra el octavo centenario de la aparición de la imagen de la Virgen de Cortes, de la localidad de Alcaraz, dentro del Año Jubilar concedido por el Santo Padre» y pidió a Dios «que nos conceda la conversión de nuestros corazones, así participaremos dignamente en estos sagrados misterios y podréis recibir la bendición apostólica e indulgencia plenaria, para que se acreciente nuestra comunión con Dios y con nuestros hermanos».

Tras la lectura del Libro del Apocalipsis y del Santo Evangelio, volvió a tomar la palabra monseñor Benardito Auza que dijo que en el marco tan espacial del Año Jubilar, «vengo con mucho gusto aquí, al punto en que confluyen las comarcas bendecidas por la presencia y amparo de la Madre de Dios, Nuestra Señora de Cortes y acudo como peregrino yo también a participar en la fiesta que recuerda su aparecimiento en el hueco de una encina y me complace conocer que la devoción mariana no solo reside en el corazón de los alcaraceños, sus primeros custodios, sino que también está en el corazón de otros muchos en otras comarcas y regiones». Terminada la celebración, que incluyó la entrega de ofrendas, la asamblea, en un gran coro, felicitó a la Virgen de Cortes, con el Mayo y, por primera vez, cantando el Himno a la Virgen de Cortes, que incluyó: «hace ocho siglo vino a nuestra tierra para ser de ella y de sus contornos», con el acompañamiento de la Banda de Música de Alcaraz.