El escaparate ilustrado de la hipocresía

EFE
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El actor Fele Martínez regresa al Festival de Mérida con una comedia de enredos e identidades robadas, en medio de las dudas que le suscita ver los patios de butacas a medio aforo y los trenes llenos

El escaparate ilustrado de la hipocresía - Foto: Jero Morales

El actor Fele Martínez, que da vida a Anfitrión en el Festival de Teatro de Mérida, una comedia de enredos e identidades robadas de personajes, considera que las redes sociales son «un escaparatismo ilustrado» de «hipocresía».
«Son una gran mentira, con mucha hipocresía», incide el actor (Alicante, 1975) al extrapolar el eje de Anfitrión, escrito y dirigido por Juan Carlos Rubio desde el texto que elaboró Molière a partir del de Plauto.
Confusiones, apariencias, ser lo que uno no es y dejar de ser lo que el prójimo no quiere que seas es el «enredo» que propone Rubio para adentrarse en la falsedades del ser humano, con un toque de amor y desamor, y donde los papeles femeninos, Alcmena y Tesala, interpretadas por Toni Acosta y María Ordoñez, respectivamente, sostienen la obra.
Rubio ha dibujado sobre el papel y la escena una troupe de titiriteros ya en decadencia que decide poner en marcha Anfitrión, y donde Fele Martínez, en su rol circense de «payaso», da vida a Anfitrión, un general micénico que vuelve de la guerra, «que no se entera de nada y que es víctima del enredo».
De esta forma, el alicantino regresa a Mérida con una comedia, aunque con un rol distinto al de su anterior presencia en este festival, cuando en 2016 dio vida a Vulcano, dios romano del fuego y amo de la forja celestial.
Si con Vulcano debutó en el festival emeritense, Fele Martínez afronta ahora esta segunda obra «disfrutando mucho más» del personaje. «Estoy extrañamente muy tranquilo», reconoce en una entrevista.
«Tengo esa sensación de que todo está mucho más encajado» a pesar del poco tiempo de preparación de la obra debido a las incertidumbre que la COVID-19 ha generado en el mundo del espectáculo y, en general, en toda la sociedad.
miserias del ser humano. Frente a esas falsas apariencias que ofrecen las redes sociales, el actor aboga por «reconocer virtudes y defectos» de uno mismo. «Es muy sano que cada uno sepa en lo que destaca, en lo que puede destacar y sus propias limitaciones».
«Yo, por ejemplo, tengo muchos patetismos», afirma entre sonrisas, aunque sin desvelarlos. Esta obra, añade, habla de desdoblamientos y de reconocerte a través de las virtudes y miserias de los demás.
Unas miserias del ser humano que, por ejemplo, la pandemia ha sacado a la luz, con «gente que ha tratado de aprovecharse de las peores circunstancias». Sin embargo, opta por quedarse con «la solidaridad y la generosidad» que la sociedad en general ha ofrecido.
Para Fele Martínez, y con la vista puesta en los brotes que están surgiendo, la sociedad «aún camina y vive sobre un lago de hielo con una capa muy fina que en cualquier momento puede volver a hundirse».
«Pido cuidarse y ser prudentes. No nos podemos relajar, pues seguimos con cierto peligro y todo se puede ir a hacer puñetas», incide el actor, quien ve ciertas «incongruencias» ante la pandemia de coronavirus, como «teatros al 50 por ciento de su aforo frente a aviones y trenes que van a tope».
Preguntado si el consumo de cultura a través de internet como consecuencia del confinamiento puede provocar que el público se acostumbre a ello, Fele Martínez es contundente: «La liturgia del teatro y la energía del escenario en directo no te lo puede dar ningún teatro telemático», zanja.