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Origen cuestionable

M.H. (SPC)
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Gracias a una investigación, COAG y OCU dejan claro que es posible etiquetar como española miel que en realidad procede de China (u otros países) sin infringir ninguna normativa

Origen cuestionable - Foto: santypan

El sector apícola de COAG y la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) han presentado este martes una exhaustiva investigación sobre la «maraña legislativa» creada por las instituciones comunitarias y estatales para facilitar que se pueda enmascarar de forma legal el origen real de la miel. La investigación desvela cómo es posible que el «Origen China» haya desaparecido de las etiquetas de la miel de los principales operadores y cadenas de distribución a pesar de que el 30% de las importaciones que entran cada año en nuestro país vienen directamente del país asiático.

Los bruscos cambios en los flujos de entrada de miel en España a partir de 2016 (caída notable de las importaciones de miel procedente de China e incremento de las importaciones de miel procedente de Portugal) llevaron a COAG a revisar con gran detenimiento los criterios a partir de los cuales una mercancía importada por un operador europeo adquiere su origen (sobre todo a raíz de que el flujo de importaciones de miel por parte de España haya vuelto a experimentar novedades importantes durante el año 2021).

De 2011 a 2015 las compras de miel china no pararon de crecer, hasta alcanzar las 18.000 toneladas hace seis años; mientras tanto, la cantidad que llegaba de Portugal ni siquiera se acercaba a las mil toneladas. Sin embargo, a partir de 2016 esta tendencia comenzó a invertirse mientras iban aumentando las importaciones procedentes de Portugal, hasta el punto de que el año pasado llegaron a España casi 7.000 toneladas del país luso (el país que más nos vendió), por menos de 5.000 de China. Sin embargo, en su investigación, COAG y OCU acudieron a los lineales para descubrir que el origen China y Portugal había desaparecido por completo de las etiquetas. ¿Dónde están esas miles de toneladas de miel?

Origen cuestionableOrigen cuestionable - Foto: Nikola StojadinovicPara intentar encontrar una respuesta, los servicios técnicos de COAG especializados en el sector apícola se pusieron a revisar y analizar toda la legislación europea y española que rige todo aquello relacionado con el etiquetado y el país de origen. Después de examinar estos documentos, han sido capaces de extraer algunas claves básicas en materia de legislación

El artículo 60 del Código Aduanero de la Unión reza: «Adquisición de origen: las mercancías en cuya producción interviene más de un país o territorio tienen su origen en el país en el que se haya producido su última transformación sustancial y económicamente justificada». A este respecto, el artículo 34 del reglamento delegado 2015-/2446 que desarrolla disposiciones de código aduanero de la Unión Europea ofrece un listado de operaciones que no se consideran «última transformación sustancial y económicamente justificada»: conservación, cribado, lavado, troceado, etc. Sin embargo, la mezcla y el calentamiento, actuaciones que se realizan con la miel, sí estarían consideradas «última transformación sustancial y económicamente justificada».

Ese mismo reglamento delegado 2015-/2446 que desarrolla disposiciones de código aduanero de la Unión, en su anexo 22-01, sección 1, capítulo 4 dice que «el origen de una mezcla será el país de origen de las materias que representen más del 50% en peso de la mezcla». Y el Real Decreto que aprueba la norma de calidad relativa a la miel, aprobado en España, especifica que «deberán mencionarse en la etiqueta el país o los países de origen en los que la miel y, en su caso, sus mezclas, hayan sido recolectadas».

Origen cuestionableOrigen cuestionable - Foto: Aleksandr RybalkoA tenor de lo expuesto, la miel cosechada en China e importada por un operador portugués, que se mezcle (y, en su caso, caliente) con miel cosechada en España, puede adquirir el origen España si más del 50% en peso de la mezcla final es miel cosechada en España. «La cuestión de la interpretación de la normativa, por tanto, es compleja y farragosa, pero parece estar influyendo decisivamente en la situación del mercado y etiquetado que llevamos observando meses en el mercado de la miel española. Si una miel cosechada en China e importada por un operador portugués, y posteriormente mezclada con miel cosechada en España, puede adquirir origen España si más del 50% en peso de la mezcla final es española, dicha mezcla podría volver a mezclarse con nuevas partidas de mieles originarias de China confiriendo, de nuevo, el origen España a las subsiguientes mezclas finales», ha afirmado el responsable del sector apícola de COAG, Pedro Loscertales.

Desde OCU recuerdan que la determinación analítica del origen de la miel se hace mediante el análisis del polen presente y así se identifica la flora presente en la zona de recolección y con eso el origen. Si la miel se somete a ultrafiltración (un proceso al que se somete toda la miel china antes de venir a Europa) se elimina el polen y se hace imposible determinar analíticamente, al menos por el momento, el origen botánico de la miel, cuyos resultados quedarán falseados, ya que la ultrafiltrada será invisible en cuanto a su origen. «Los consumidores merecen poder confiar que lo que se dice en las etiquetas es la realidad sobre el origen de los productos, más allá de trucos o artificios legales para cambiarles la nacionalidad», añade Ileana Izverniceanu, directora de Comunicación y Relaciones Institucionales de OCU.

Los datos que arroja la investigación han llevado a COAG y OCU a concluir que los operadores españoles podrían estar aprovechando la normativa para enmascarar el verdadero origen de las mieles que se comercializan en España. «No creemos que estén cometiendo ninguna ilegalidad; creemos que tanto la aplicación de la normativa comunitaria y estatal analizada lo facilitan», ha puntualizado Loscertales. «Además, interpretamos que China ha desaparecido de las etiquetas de las mieles comercializadas en nuestro país porque la miel que sigue entrando a día de hoy en España desde el gigante asiático se triangula a través de otros países de la UE (Portugal y Rumanía) en los que se transforma y adquiere un nuevo origen». Este nuevo origen, evidentemente, es España y todo apunta a que la finalidad de esta maniobra es atraer y fidelizar a los consumidores en un momento en el que la procedencia de los alimentos está cobrando cada día más importancia a la hora de tomar decisiones de compra.

Origen cuestionableOrigen cuestionable - Foto: Reyes MartÁ­nezEn resumen, la normativa europea permite mezclar mieles de distintas procedencias y etiquetarla como si toda procediera del lugar que más peso aporta a esa mezcla.  Por tanto, en principio se puede mezclar un 51% de producto español con un 49% de productos chino y etiquetarlo como español; y como el resultado es «español», si se vuelve a mezclar un 51% de eso con otro 49% chino, el nuevo resultado seguirá siendo de origen español, según la UE. Repitiendo esta operación sucesivamente se puede llegar a etiquetar como española una miel en la que solo un porcentaje ínfimo procede de nuestro país.

La cuestión es que la normativa española no permite hace eso, pero la portuguesa, hasta el año pasado, sí. A pesar del encarecimiento que supone el transporte, es rentable llevar miel española a Portugal, mezclarla allí con otra china y traerla como si siguiera siendo española. Hay que tener en cuenta que la del país asiático  cuesta, a granel, un 30% de lo que vale la nuestra, con lo que el margen que deja esa operación compensa el encarecimiento por el transporte.

Pero el año pasado Portugal prohibió, como lo hizo España hace años, realizar estas mezclas y etiquetarlas como hasta ahora. Sin embargo, en Rumanía aún se puede hacer, ya que no han avanzado en normativa como en los dos países ibéricos. Con lo cual, en lugar de realizar esas operaciones en Portugal ahora se hacen en Rumanía, lo cual explica el súbito incremento de importaciones de ese país que se está registrando este año y la merma que se ha producido en las mieles que llegan del país luso a España. La trampa sigue siendo la misma, solo que ahora se lleva a cabo en otro lugar. Hacer eso es legal, pero parece obvio que no es demasiado ético y que supone un engaño evidente al consumidor, que no está comprando lo que cree.

Ante esta situación, COAG y OCU piden a la Unión Europea y al gobierno español que se modifique la normativa en torno al etiquetado y origen de la miel para que se evite el engaño masivo al consumidor, al tiempo que se pide a las autoridades competentes que se abra una investigación para determinar dónde está ese significativo porcentaje de miel china que entra cada año en España y no aparece en las etiquetas. Es el momento en el que la procedencia de los alimentos está cobrando cada día más importancia a la hora de tomar decisiones de compra.

 

Un ejemplo más.

Como el pimentón o el azafrán, la miel es uno de esos alimentos con los que ocurre un fenómeno incomprensible: en España la producimos con una altísima calidad, pero exportamos una buena parte para traer de fuera otra mucho peor. Según el Ministerio de Agricultura, en 2018 se exportaron a otros países comunitarios un total de 18.477 toneladas de miel, mientras que hacia terceros países salieron 4.630 toneladas. Pero el mismo año se importaron desde otros países comunitarios un total de 11.164 toneladas de miel, mientras que llegaron desde terceros países 16.776 toneladas.

En febrero del año pasado, antes de que la pandemia hiciera saltar todo por los aires, los profesionales del campo salieron a las calles y las carreteras para pedir respeto para su actividad, y el sector apícola también quiso reivindicarse. Los apicultores se quejaban de que, según datos del Ministerio, el 80% de la cosecha de miel de la campaña anterior estaba en los almacenes de los productores mientras en los comercios se estaba vendiendo miel de fuera de calidad muy inferior, básicamente debido al precio. La que llega de fuera es peor, pero más barata, y los consumidores estamos faltos de educación en ese sentido. La miel española es de una calidad excepcional y además, apoyando a quienes la producen, se apoya también al resto del sector agrario, dado que de la labor de las abejas en el campo depende la viabilidad de infinidad de cultivos.

La gran distribución también juega un papel importante en este fenómeno. Las grandes superficies quieren homogeneidad en el producto (seguramente porque es lo que pide el consumidor), pero las explotaciones apícolas españolas no pueden garantizar eso porque suelen ser de pequeño tamaño y dependen de factores como el clima que hacen que sus producciones no sean siempre idénticas en aspecto, color o sabor, a pesar de que la calidad se mantenga a gran nivel. Por eso en la mayor parte de los casos estos comercios tiran de mezclas que implican mieles de fuera y de peor calidad.