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Fernando Fuentes

Fernando Fuentes


Asumirlo y pedir perdón

17/05/2022

El Partido Popular se financió ilegalmente con dinero negro donado por potentes empresarios, la mayoría contratistas del Estado, que le aportaron cerca de ocho millones de euros entre 1990 y 2009. Esos pastizales en negro zaíno sirvieron para abonar sobresueldos a dirigentes del partido, a cambio de la presunta adjudicación de jugosos contratos públicos. También para pagar la reforma de su sede central. Esto es una verdad como un templo -ratificada doblemente en sede judicial, por el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional- que corrobora la existencia de una caja B en las tripas del partido político que ha gobernado recurrentemente en España. Huelga recordar que hay dos personajes entre los populares que han destacado por encima del resto y, tanto Aznar como Rajoy, siguen negando la existencia de una contabilidad paralela de financiación ilegal, aunque todo el mundo sabe que es real como la vida misma. Su posición -de mediolao- ante tal desmán no solamente ensombrece de manera supina su carrera política, sino que, además, mancha irreparablemente a un partido que, ahora, con Feijóo afronta una nueva y prometedora etapa. Y es precisamente el nuevo mandamás del Partido Popular el que tiene ahora la gran oportunidad de dejar atrás una época en la que campó la corrupción a sus anchas, haciendo una cosa que nadie antes se ha atrevido: asumirlo y pedir perdón. No vale con, como hizo Casado, decir que él no estaba allí y que, por eso, no debe de asumir responsabilidades, presuntamente ajenas, al respecto. Tampoco con querer seguir vendiendo la sede de Génova 13 -uno de los principales símbolos del disloque de los sobres llenos de billetes sin marcar- con, curiosamente, poco éxito hasta el momento. Todavía hoy, por muy alucinante que parezca, solo se ha podido juzgar una ridícula parte de lo sucedido durante casi 20 años y esto ha impedido que la gran mayoría de los empresarios y políticos del PP, inmersos hasta el cuello en dichas tropelías, sigan luciendo todas sus plumas. Es tiempo de Feijóo y si quiere que realmente alguien crea que soplan nuevos aires para su PP, debe de cerrar página como lo hacen los valientes. No le queda otra. Asúmalo, pida perdón y a correr.