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«He podido hacer realidad muchos de mis sueños»

Juan Carrizo
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El tenista rodense Guillermo García López se retira a los 38 años y hace repaso a sus casi 20 como profesional del tenis, en los que llegó a ser número 23 del ranking mundial y estar durante 15 años en el Top100

García López muestra en su casa de La Roda el cuadro que la ATP regala a los tenista al ganar un torneo, en este caso el primero en Kitzbühel. - Foto: R.S.

El tenista albacetense más internacional ha sido siempre Guillermo García López (La Roda, 04-06-1983). Desde su irrupción en el mundo profesional en 2002, el rodense ha sabido permanecer muchísimos años en el Top100 del ranking, algo al alcance de muy pocos, logrando títulos y victorias de mucho prestigio. Las dos temporadas marcadas por la y sus 38 años han culminado con su retirada de las pistas, aunque quiere seguir ligado al mundo del tenis. Sin lugar a dudas ha sido el mejor tenista que ha dado esta provincia en toda su historia.

Se hizo profesional en el 2002 y 20 años después, cerca ya de los 39 años, dice que hasta aquí hemos llegado. El desgaste físico y mental que supone estar en la elite del tenis debe ser grande.

El desgaste físico y mental es muy alto por el nivel de exigencia. Cuando uno es más joven está más motivado, tiene más energía. Conforme vas cumpliendo años esa energía se va perdiendo y hay que buscar alternativas para que ese desgaste no se convierta en una pared. Después de 20 años ha llegado el momento de tomar otra alternativa en mi vida.

El tenista rodense, durante el último Trofeo Ciudad de Albacete, cuya final jugó con Tommy Rodredo.El tenista rodense, durante el último Trofeo Ciudad de Albacete, cuya final jugó con Tommy Rodredo. - Foto: Rubén SerralléLlega el momento de la retirada, imagino que los dos últimos años con la pandemia habrán pesado mucho a la hora de tomar esta decisión.

Se ha juntado con la edad. La pandemia afectó mucho, porque primero fue el parón y luego había muchas medidas y no era fácil viajar. Me pilló con 37 años y es un factor importante, porque pierdes la motivación. Han sido varias situaciones que se han juntado para tomar esta decisión. Estaba bien físicamente, pero el ranking tampoco acompañaba y no tienes 22 años para realizar el esfuerzo que supone tratar de reengancharte en el Top100.

¿Se acuerda cuál fue su primer partido?

Mi primer partido de competición sería el Campeonato Provincial que se jugó en Hellín cuando yo tenía nueve años. Recuerdo ganar algún partido, pero cuando perdí agarré una lloradera importante. Con los años te das cuenta que eso significaba que era competitivo, que te fastidiaba perder.

El tenis le venía por tradición familiar, por su padre, Juan García.

Mi padre jugaba y llevaba la escuela de tenis de La Roda, donde yo empecé a entrenar desde muy pequeño, por ello el tenis siempre ha estado muy presente en mi familia.

¿Cuándo vislumbra un chaval de La Roda que puede llegar a ser profesional en el exigente mundo del tenis?

Con 12 años fui subcampeón de España alevín y me fui para Barcelona, pero ahí todavía no te das cuenta de nada. Obviamente tomas un camino enfocado al tenis, pero seguía con mis estudios. La decisión de ir a Barcelona es que en aquella época el tenis estaba centrado ahí y es donde estaban todas las escuelas y profesionales. A los 18 años, cuando terminó esa etapa y finalizó mis estudios me voy a la Academia de Juan Carlos Ferrero y es cuando pasó a dedicarme 100% al tenis. Los primeros años se me dieron bien a pesar de jugar torneos muy duros, en el barro, como decimos nosotros, donde te tienes que curtir y salir lo más rápido posible. Fue subiendo en el ránking y cuando estuve cerca del Top100 es cuando ya tengo la sensación de que podía hacer algo en este deporte.