scorecardresearch

«Es importante el enfoque empresarial»

Antonio Díaz
-

La Escuela de Arte de Albacete es un centro educativo, pero no es uno más. Su director, Hugo Candeias Afonso, repasó las posibilidades que ofrece al alumnado, así como las propuestas de futuro que tiene

Hugo Candeias Afonso, director de la Escuela de Arte de Albacete. - Foto: Rubén Serrallé.

La Escuela de Arte de Albacete es un centro educativo, pero no es uno más. Su director, Hugo Candeias Afonso, repasó las posibilidades que ofrece al alumnado, así como las propuestas de futuro que tiene, con un completo abanico de ciclos formativos, así como el Bachillerato de Artes.

Un centro docente algo más específico, ¿es así?

La Escuela de Arte tiene un modo muy similar de funcionamiento a un instituto. Se imparten las asignaturas, igual que en cualquier otro, Inglés, Lengua, Matemáticas, sin embargo hay una característica importante,  las materias optativas, no las troncales, son las que hacen variar; las que hacen que nuestro centro sea un sitio de referencia, especial. Además nosotros pertenecemos a ese régimen especial de Educación, con las Escuelas de Idiomas, Danza, Conservatorios, tenemos un tratamiento especial. La Escuela tiene otra cosa muy importante, los estudiantes pueden cursar un Bachillerato de Artes, que solo existe aquí, por eso esta Escuela tiene la característica que, una vez que  el alumno llega al centro,  termina su segundo curso y sigue estudiando con nosotros, tiene la oferta de Grado Medio y Grado Superior. Tenemos un ciclo de Apegi, Asistencia del producto interactivo y cinco ciclos de Grado Superior, Animación, Diseño de interiores, Amueblamiento, Fotografía y Gráfica impresa. 

Pero con singularidades.

Con una gran singularidad, el interés del Estado en que los alumnos sigan estudiando. Terminas el Bachillerato y puedes entrar en un ciclo de Grado Medio, pero claro si ven que les gusta, que les agrada, hay tres posibilidades de entrar a un ciclo Superior, Animación, Gráfica impresa y Fotografía, que se imparten aquí.  A nosotros nos gusta la continuidad, que el alumno pueda seguir con nosotros. Una cosa muy singular acaba de pasar también este año a los alumnos de la línea de Bachillerato, donde tenemos Artes plásticas y diseño y Escénicas y danza. El alumno de Artes plásticas y diseño, seguramente seguirá uno de estos ciclos, Grado Medio o Superior, sin embargo,  al de Escénicas y danza, no le damos continuidad, pero este año se abre la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla-La Mancha en Cuenca, con una línea de especialidad de Interpretación. Ya no necesitarán irse a Valencia o Madrid, podrán continuar dentro de la Comunidad. Te hablo de esto porque en la Escuela la oferta de Escénicas y Danza, se ha duplicado. Es un área en la que se ha demostrado un interés bastante grande. Nosotros estamos siembre viendo la posibilidad de mejorar nuestra oferta, consensuándolo con el Claustro, con planificación, para encontrar soluciones para el alumno, para su empleabilidad.    

¿Cómo es el alumnado de la Escuela de Arte?

En la Escuela de Arte se genera algo muy interesante, nuestros estudiantes vienen con los mismos intereses e inquietudes y hay un gran respeto. El otro día teníamos unas jornadas de puertas abiertas y los chavales que vinieron de los institutos se quedaron asombrados de cómo hemos dejado expuestos los trabajos de nuestros alumnos y no se tocaban. Hay respeto mutuo, sin problemas de comportamiento y con bastante entendimiento. Luego, en temas culturales y sexuales hay absoluto respeto, no hay casos de acoso; el centro  es como una familia.

Vienen a la Escuela de Arte porque quieren y eso es nota porque les apetece desarrollar esa inquietud que traen y los profesores tienen esa empatía e inteligencia emocional para entenderlo. Eso es fantástico, algo que no ocurre en otros sitios; empoderar a esos alumnos es una experiencia apasionante. A mí me importan mucho las habilidades personales, la marca personal de cada alumno, que prevalece frente al saber académico. Intentamos apostar más por el ser que el saber y que las escuelas de arte se conviertan en redes, para que los alumnos interactúen y el profesor, coordine estos intereses, incluso apostamos por la gamificación, aprender con juegos, mejorando destrezas.  

El profesorado, también, en su mayor parte, además de su faceta docente tiene otra artística. 

Sí, la mayor parte de nosotros desarrolla paralelamente inquietudes artísticas, un término complejo.

Es la empatía de la que hablamos, tú puedes ser licenciado en Bellas Artes y hacer tu trabajo, pero como has pasado por los mismos problemas e inquietudes artísticas, es más fácil comprender a ese alumno. Para nosotros es muy importante el trabajo en equipo, la empatía, el pensamiento ecológico y la creatividad. Para mí hay otro factor, que veo en los profesores cada vez más, la interacción con la naturaleza. En esta óptica de ecología, por ejemplo, muchos profesores salen con sus alumnos a dibujar y desde la Escuela, incluso, estamos intentando organizar viajes para interactuar con la naturaleza. Es fundamental para una ética de educación, plantear este tipo de acciones junto con nuestro alumnado y eso hace otra diferencia con nuestra Escuela.  

¿Se conoce cómo trabaja la Escuela de Arte?

La Escuela de Arte cada vez se conoce más, entonces nosotros sentimos la necesidad de desarrollar jornadas de puertas abiertas, con los alumnos y sus familias, para que visiten tranquilamente la Escuela y respondamos a sus preguntas y sus dudas, para que sientan esa idea de familia y cercanía.   

¿Hay siempre un enfoque laboral en la formación?

Para todos es muy importante el enfoque empresarial y que el alumno se sienta cercano a la empresa es una meta. La parte final de un ciclo es un periodo de prácticas, donde se entablan las primeras relaciones con las empresas y esos enlaces posibilitan vínculos y posibilidad de permanencia en la empresa. Estamos muy agradecidos a las empresas que demuestran interés por nuestros alumnos. Ese primer contacto es muy importante porque ese estudiante ve que tiene un lugar en la empresa. Estamos pensando en nuevas experiencias para comprobar las sensaciones de ambas partes, alumno y empresa. Es fundamental para la Escuela en el futuro, la participación del alumnado y con el profesor, como facilitador y guía. 

¿Es fundamental la innovación, las nuevas tecnologías?

La innovación es fundamental en educación porque va a actualizar las estructuras profesionales de la misma. Hay que incorporar las tecnologías de manera didáctica y esto requiere casi una alfabetización tecnológica para todos. 

En la Escuela la incorporación de recursos didácticos es constante y este año también. Por otro lado, esa innovación va muy enfocada con el tema de la internacionalización. Existe una prioridad, atender la demanda de nuestros alumnos para tener un programa Erasmus, que intentaremos poner en marcha.  

Otra constante es que muestran el trabajo, la creatividad,  a través de exposiciones abiertas.  

Creo que una persona debe trabajar para sí y nunca esperar nada a cambio. Es verdad que en esta sociedad, en esta Escuela, a nuestro alumnado le gusta mucho y nosotros también lo apreciamos, mostrar su trabajo y que sea reconocido y una exposición es esto, la compensación del trabajo. Nosotros desde septiembre hacemos una amplia programación de exposiciones, a veces pueden ser menores, pero es muy importante publicarlas, mostrarlas. Esos trabajos son una muestra de creatividad y no solo el alumnado y el profesorado está contento con estas exposiciones, también las familias de los alumnos y la propia sociedad que comprueba cómo se trabaja y se crea en la Escuela de Arte. 

También eso ayuda a que el alumno se planifique, para llegar a un resultado, una meta, organizando la exposición. No es solo una idea, soy artista y ya esta, porque detrás hay mucho trabajo.

¿Planificación?

Claro, hay que saber dónde se pondrá la exposición y cuándo, porque eso es un proceso. A veces cuesta arrancar, porque los alumnos, sobre todo a principios de curso están ahí,  algo reticentes, pero luego, son tan creativos que, en ocasiones, tenemos que poner ciertos límites, tampoco es cuestión de tener de más.  Si tuviera que decirte algo, comentaría que las exposiciones ayudan a empoderar, es una palabra de moda, pero me gusta, le da valor a su trabajo. 

Es curioso, en este aspecto, cuando muestran su trabajo y se valora, ellos mismos cambian su visión, aprovechan sus oportunidades y qué decir cuando además tienen su reflejo en la prensa, eso les da fuerza. Es una apuesta de la Escuela, una experiencia que no olvidan. A veces, no hace falta hacer muchas cosas para trabajar de forma cercana al alumno, apoyándolo, animándolo para que compruebe por él mismo que puede lograr sus objetivos y para eso estamos aquí, para ayudarles y sin lugar a dudas contamos con el compromiso del profesorado.