Erasmus en vilo por el virus

M.D.M.
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El brote de coronavirus en Italia alteró la estancia en universidades extranjeras de varios alumnos albacetenses

De izquierda a derecha, María Almendros, Carlos Mínguez y Begoña Rodríguez - Foto: CEDIDAS

La crisis desatada por la expansión del coronavirus en Italia, especialmente en la zona norte del país, alteró la apacible vida en aquellas tierras de varios estudiantes albacetenses que realizan allí su estancia Erasmus este curso.
Algunos de ellos narraron a este diario cómo han vivido la situación y qué medidas adoptaron tras iniciarse el brote del virus en Italia.
Es el caso de María Almendros, estudiante de quinto de Farmacia que tenía previsto estar en Italia hasta junio -donde lleva a cabo un estancia Erasmus en la Universidad deParma- pero que el lunes, haciendo caso a la alerta de sus familias, tomó un vuelo desde Milán «a precio disparatado» y volvió.
En su Universidad interrumpieron las clases y ahora espera en Albacete para poder volver a terminar su estancia Erasmus en Italia. Detalló que «cuando llegué aquí a casa, al ver las noticias fue cuando entendí por qué mi familia quería que volviese con tanta histeria».  Expuso que, desde que llegó, «he estado en casa lo más aislada posible, ya que aunque me encuentro bien, es preferible tener un poco de prudencia».
Otra de las albacetenses a las que la crisis del coronavirus sorprendió en Italia es Begoña Rodríguez, estudiante de tercero del grado en Derecho que está de Erasmus al norte de Italia, en Bolonia. Se encuentra por tanto en la zona europea más afectada por la expansión del coronavirus. Reconoce que sus padres le pidieron, «por la intranquilidad al ver las noticias», que volviera pero ella decidió quedarse e indica que «a día de hoy, no me arrepiento», insistiendo en que la situación «es más normal de lo que parece», aunque las clases están suspendidas, en principio, hasta el 1 de marzo. «Quiero insistir en el mensaje de tranquilidad porque de verdad que aquí no es tanto como pueda parecer desde allí», incidió Begoña Rodríguez.
Apuntó que «la situación fue abrumadora, porque la alarma se disparó y los teléfonos no dejaban de sonar desde España, con nuestra familia muy preocupada». Indicó también que «los vuelos directos para volver se agotaron» en cuestión de horas. 
Ahora, han ido recuperando la calma y aunque mantiene las precauciones que les han recomendado, como salir a la calle con mascarilla cuando es necesario, incide en que espera seguir allí hasta junio para concluir su estancia.
Carlos Mínguez, natural de Valdeganga y estudiante de Administración y Dirección de Empresas, se encuentra igualmente entre los albacetenses que están de Erasmus en Italia. Reside en Pavía (Lombardia), a 30 kilómetros de los pueblos aislados, en una zona donde han suspendido las clases.
Consideró que la situación se vive con más incertidumbre desde fuera que allí y mostró su deseo de que «todos los servicios públicos se pongan en marcha cuanto antes y poder volver a las clases».
Tras ver varios supermercados agotados cree que «se ha sufrido una especie de histeria colectiva y alarma social desproporcionada» e insistió en mandar un «mensaje de tranquilidad» a su familia y amigos, confiando en poder terminar sin problemas su estancia Erasmus.