El ritual del fuego purificador

V.M.
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Las llamas devoraron en pocos minutos la escultura de 'La Sardina', víctima de los excesos de 'Don Carnal', poco después de las 21,30 horas, tras la entrega de los premios del Concurso de Carnaval

El obispillo contempla a 'Doña Sardina' devorada por las llamas. - Foto: José Miguel Esparcia

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Entierro de la Sardina de Albacete

El ritual del fuego purificador puso fin al ciclo carnavalesco en la capital albacetense con la quema de La Sardina y anunció la llegada del período de recogimiento que caracterizaba tradicionalmente al período de la Cuaresma.
El desenfreno vinculado a Don Carnal expiró cuando la escultura efímera de Doña Sardina, adornada con escamas doradas y sombrero de copa,  era devorada por las llamas poco después de las 21,30 horas, cuando el obispillo acercaba la tea a la carroza donde era portada, acto que fue seguido por cerca de un millar de personas en la céntrica Plaza del Altozano en una noche apacible.
Horas antes, el inicio del simbólico Entierro de la Sardina, como manda la tradición, daba comienzo poco antes de las 20,30 horas en las proximidades de la calle San José de Calasanz, lugar donde numerosas personas degustaron más de 1.500 pulgas de sardinas elaboradas para la ocasión, acompañadas por vino de la tierra, con las que los participantes tomaron fuerzas antes del inicio del cortejo. 
Tras el velatorio, la comitiva fúnebre partía media hora después desde la Plaza de Gabriel Lodares para recorrer las calles Tesifonte Gallego y Marqués de Molins, antes de hacer su sonora entrada en el Altozano, un recorrido ambientado por la música de las charangas y por el llanto desconsolado de las enlutadas viudas que acompañaban a La Sardina,  escenificando la tristeza que supone dar por finalizadas unas fiestas donde las calles de la ciudad se inundaron de alegría y colorido.
Sobre el escenario levantado frente al viejo Consistorio de la capital tenía lugar hacia las nueve de la noche el acto de entrega de premios, por parte de diversos miembros de la Corporación Municipal,  del Concurso del Desfile de Disfraces del Carnaval 2020. En el apartado de grupos recibía el primer premio la comparsa Pincho de la Feria, con su disfraz de Carrusel; el segundo fue concedido a la Asociación Virgen del Rocío, con un disfraz que llevaba por lema Rompiendo el tópico; mientras que el tercer premio fue para Asprona, que este año se inspiraron en los felices años 20, galardones dotados con 800, 600 y 400 euros respectivamente. 

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