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Los sindicatos prefieren un plan de choque contra el paro a lo Barreda

C.S.R./ Toledo
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Tanto CCOO como UGT denuncian que las ayudas a la contratación prometidas por la Junta 'popular' se quedan cortas en lo económico y potencian la contratación en precario

Los sindicatos prefieren un plan de choque contra el paro a lo Barreda - Foto: Víctor Ballesteros

Ni a CCOO ni a UGT les convence el programa Empresa-Empleo anunciado por la presidenta Cospedal la semana pasada en el Debate del Estado de la Región y siguen apostando por recuperar el modelo del ‘plan de choque contra el paro’ puesto en marcha por el anterior Gobierno socialista, que se dirigía exclusivamente a los parados sin prestación. ¿Las razones de esta preferencia sindical? Que el presupuesto del programa ‘popular’ se queda corto -apenas 4,5 millones frente a los más de 50 del plan de Barreda- y que potencia la contratación en precario y el abaratamiento de los costes laborales para las empresas, al pagar la Junta tres de los cuatro meses de contrato previsto.

Para el líder de Comisiones, José Luis Gil, «el problemas social del paro requiere un gran esfuerzo presupuestario». Por ello exigió que los más de 200 millones de margen que ha ganado Castilla-La Mancha con la relajación del objetivo de déficit (se pasa del 0,7 por ciento al 1,3) «deben ir a remediar la situación de las personas sin cobertura por desempleo». Como denunció, es preocupante que el Gobierno regional «pase olímpicamente» de los más de 130.000 desempleados que a día de hoy no reciben ningún tipo de subsidio.

Y, para evitar posibles suspicacias por el ‘color’ político de la medida, tanto Gil como Carlos Pedrosa, de UGT, recordaron  que los Ejecutivos ‘populares’ de Extremadura y Castilla y León ya han puesto en marcha medidas similares a las que ellos proponen  para atajar esta problemática en sus perspectivas comunidades.

En este sentido, CCOO y UGT lamentaron una vez más la ausencia de diálogo real entre la Junta de Comunidades  y los agentes sociales de la región, especialmente de cara a la elaboración de los presupuestos del año próximo, que entrarán en breve en las Cortes. En palabras de Gil, «el Gobierno tiene la obligación ética, moral y política de impulsar el ahora precario proceso de diálogo social».  Castilla-La Mancha necesita «amplios consensos  políticos y sociales» para salir de la crisis, insistió también Pedrosa.

 De otro lado, los líderes de CCOO y UGT calificaron de «decepcionante» el discurso de la presidenta Cospedal en el Debate de la Región, donde se pudo constatar «una ausencia total de proyectos para abordar los problemas de la región y un recorte más de transparencia y de democracia» tras el anuncio de la eliminación de la Sindicatura de Cuentas de Castilla-La Mancha. «No podemos esperar milagros de los santos para resolver los problemas que tienen que solventar los Gobiernos. Encomendarse a la Virgen para que cree empleo es una falta de respeto».