El 30% de casos de mediación optó por la custodia compartida

T.R
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Los profesionales del recurso que trabajan vía convenio con Bienestar Social atienden a 109 familias a través del programa de ruptura de pareja y 113 en el de orientación familiar

La coordinadora del Centro de Mediación, María José Nebot, en una intervención con una joven. - Foto: José Miguel Esparcia

El programa de mediación familiar para la ruptura de pareja atendió en los ocho primeros meses de este año 2020 109 casos, una cifra algo inferior a los 135 de 2019, algo comprensible si tenemos en cuenta que el Centro de Medicación Familiar e Intervención Familiar de Albacete que gestiona la Asociación para la Mediación y la Intervención Familiar de Castilla-La Mancha vía convenio con la Consejería de Bienestar Social del Gobierno regional al igual que otros recursos de la administración regional se ha visto afectado por el parón de su actividad presencial durante los meses más duros de la pandemia del coronavirus, aunque no ha dejado de atender a las familias de forma telemática. Con 57 de estas parejas se ha firmado un convenio, que en el 85% de los casos es por la vía amistosa, y en el 30% de los casos, ocho puntos por encima del año pasado por esta fecha, las familias han optado por organizar su núcleo familiar por custodia compartida, siguiendo un cambio de tendencia de los últimos años que opta cada vez más por la guardia y custodia compartida entre los dos progenitores, frente a lo que era habitual antes que la custodia recaía en exclusiva en manos de la madre.
También el sistema de comunicación con los hijos entre las parejas que han roto (antes llamado régimen de visitas) se hace a la carta de la situación particular de cada familia, de forma que «se intenta que los hijos estén el máximo posible con los dos progenitores, porque la separación no implica que el padre o la madre tengan que desaparecer de las vidas de sus hijos, sino todo lo contrario», insistió María José Nebot, coordinadora y psicóloga del Centro de Mediación e Intervención Familiar.
Son 89 las altas nuevas de parejas que este año se han registrado en el Centro de Mediación Familiar, con 234 adultos y 142 menores implicados.
Nebot aclaró que el período de confinamiento por el estado de alarma impuesto por el Covid-19 ha provocado un acercamiento de algunas parejas en proceso de ruptura y una normalización de la convivencia familiar, pero en otros casos más conflictivos, con el confinamiento se han agravado. «Desde el Centro de Mediación hemos ayudado a las familias que han demandado nuestra ayuda a esa reorganización y adaptación a los nuevos horarios y rutinas que el coronavirus nos ha impuesto».
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