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«Nadie sabe que 'Bésame mucho' la escribió una mujer»

Antonio Díaz
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Sole Giménez regresa mañana al Teatro Circo para ofrecer un concierto, a las 21 horas. La cantante y compositora presentará su último disco Mujeres de Música Vol.2. La artista comentó a La Tribuna de Albacete algunas singularidades de este concierto.

Sole Giménez

Sole Giménez regresa mañana al Teatro Circo para ofrecer un concierto, a las 21 horas. La cantante y compositora presentará su último disco Mujeres de Música Vol.2. La artista comentó a La Tribuna de Albacete algunas singularidades de este concierto. 

Quedaron muchas autoras y canciones para hacer realidad un segundo volumen...

Las dos cosas, porque el proyecto gustó mucho, es muy bonito. Destaca, sobre todo, el papel que han tenido las autoras y compositoras, que parece que no hayan hecho nunca ninguna canción, pero sí las han hecho y las conocemos, las tenemos en el imaginario, pero no sabemos que son ellas. Me pareció oportuno abrir el abanico con otro disco y la verdad es que resulta un concierto muy ilustrador, con mucho sentido, visitarlas a ellas. 

En los últimos años se reivindica el papel de la mujer en todos los ámbitos, también en los culturales. En música siempre se pensó que solo había cantantes, cuando igualmente hay grandes compositoras.

Exactamente, ese es el motivo principal, hacer justicia con esas mujeres que no lo tuvieron fácil para estar en la música, porque no se las esperaba y, por otra parte, hay que decir que el mundo de la música es hoy también un mundo muy de hombres, a pesar de que vemos muchas cantantes, pero sigue habiendo muy pocas productoras, músicas, ingenieras, promotoras. Es necesario que la mujer tenga el papel que le corresponde, al menos en equilibrio.  

Sí que es frecuente ver sobre el escenario a cantantes, pero no tanto  a instrumentistas.

Fíjate, llevo casi 40 años en esta profesión y sigo rodeada de hombres, porque cuesta mucho encontrar a mujeres que se dediquen a la música y que tengan un nivel adecuado, porque muchísimas empiezan con un instrumento y terminan dejándolo. Entonces, hay que plantearse, también por nuestra parte, por las mujeres, por qué ocurre eso. Qué es lo que les lleva a dejarlo. Hay muchas cuestiones que se ponen sobre la mesa con un proyecto así. 

Por los temas, hay preponderancia de autoras españolas e hispanoamericanas. ¿El mundo anglosajón se ha fijado más en la mujer?

Bueno, yo lo he hecho también porque me parecía un ámbito mejor para mí, para cantar en mi idioma, pero se podría haber extendido porque eso ha ocurrido en todas partes y sigue ocurriendo. El ámbito anglosajón sí, pero no del todo, porque tampoco hay ese equilibrio. El equilibrio no existe todavía, es una meta que alcanzar, aunque puede que en el ámbito anglosajón se ha puesto más el acento en autoras, pero tampoco demasiado. A lo mejor, las cantautoras de los años 60 y 70 tuvieron más protagonismo, pero anteriormente también hubo mujeres y no se las tenía en cuenta tampoco. 

En este disco también colaboran grandes artistas, como Rozalén.

Claro, tuve la suerte de llamar a María y que le gustara tanto la canción que vino a cantar. 

¿Amplió mucho el abanico del primer trabajo?

Sí, había que ampliar el abanico, porque canciones como Bésame mucho quedó fuera del primero. Bésame mucho es la canción latina más conocida y versionada, pero nadie sabe que la escribió una mujer, Consuelo Velázquez, y eso me parece muy injusto, había que hacer ese esfuerzo y ese trabajo. No habrá un tercer volumen, porque hay que cambiar, pero daría para eso y más. Ha sido una constante en el mundo de la cultura, de la música, la mujer ha estado desaparecida. 

¿Cómo son sus canciones?

Musiqué un poema de Gabriela Mistral, que me gusta mucho, La Noche, y otro poema de Miguel Hernández, que es el único varón que aparece. Es una aproximación preciosa a la obra de estos dos enormes poetas. 

¿Qué ritmos eligió?

La canción te manda, habanera, bolero, una mezcla, porque ves dónde respira mejor cada canción.  

La suya es también una voz muy jazzística, ¿se siente cómoda en estos terrenos del jazz y el swing?

Sí, muchísimo, a mí me encanta, pero cuesta entrar como cantante de jazz en este país, es muy complicado cuando vienes del pop, pero bueno, las canciones las hago a mi manera, no busco un estilo en particular porque lo bonito es darle tu impronta a cada canción. 

¿Quedó atrás el pop?

Yo no reniego de nada, todo tiene su momento y aquello estuvo bien, pero me siento más cómoda abriendo la perspectiva para que entren más ritmos, más sonidos, otras cosas. 

Pero le piden aún las canciones de Presuntos Implicados. 

Por supuesto y las canto. Soy autora y compositora también. Tuve la suerte de que mis canciones fueran grandes éxitos en Presuntos y suenan con el repertorio que hacemos, el público las disfruta mucho. 

Aunque la música es evolución, están ahí los grandes éxitos, parte de la cultura musical española. 

Claro, es una delicia poder interpretar eses canciones, por ejemplo Cómo hemos cambiado, delante de un público que lo disfruta y no puedes renegar de eso. El concierto lo disfruta mucho la gente, precisamente porque son canciones muy conocidas, aunque no se conozca a las autoras, que yo voy presentando. 

Después de tantas suspensiones, recuperan giras, ¿satisfecha?

Ahí vamos. Este proyecto nació y al poco tiempo comenzó la pandemia, por lo que estuvo un poco sesgado por esta circunstancia. La gira va bien y donde vamos, el público disfruta muchísimo y de paso descubre a las autoras, porque me gusta presentar a las que estamos homenajeando y que la gente se las apunte , las tenga presentes y busque otras canciones suyas y cambien un poco la idea de que la música la hacen los hombres nada más.