Rubén Pinar estuvo por encima de sus enemigos de La Quinta

Pedro Belmonte
-

El diestro de Santiago de Mora no cortó ninguna oreja, mientras los otros toreros, tanto Javier Cortés como Thomas Dufau, compartieron una tarde sin suerte y se fueron de vacío

El diestro Rubén Pinar da un pase con la muleta al primero de la tarde. - Foto: Kiko Huesca (Efe)

Rubén Pinar no tuvo suerte en el inicio de la Feria San Isidro, con una corrida de La Quinta de una excelente presentación y de complicado juego. El diestro de Santiago de Mora (Tobarra) mostró una gran disposición y profesionalidad sacando lo poco que tuvo el primero de su lote, el que abrió la feria, con Malastardes, un toro que nunca remató su embestida, al que le costaba pasar, pero con el que estuvo muy bien técnicamente, sin que eso le ayudara a un remate de la faena. Lo mató al segundo intento y ahí quedo todo.
El cuarto de impecable presentación tuvo unos inicios esperanzadores, tanto con el capote como en los siguientes tercios, que incluso el de Tobarra al principio de la faena de muleta le templó la embestida y le ligó unas primeras series que parecían tener un mejor final. A mitad de la faena el toro acortó la embestida y se complicó su comportamiento, sin que el torero se afectase por esa condición, ya que estuvo en muy buena disposición y siempre por encima de la condición del morlaco.
Cabe indicar que se perfiló muy en corto y por derecho para entrar a matar y tras un meteysaca que recetó una estocada que le valió una ovación que recogió en el tercio.