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La emoción por la resurrección marca el Encuentro en La Roda

Nuria Alfaro
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Miles de rodenses se dieron cita en la Plaza Mayor para asistir al momento más esperado de la Semana Santa

Imagen del encuentro del resucitado y Nuestra Señora de la Soledad. - Foto: Jesús Saiz

El Domingo de Pascua se caracteriza por la celebración de la Procesión del Encuentro. Con este acto litúrgico se pone el broche de oro a la Semana de Pasión rodense, marcada por la devoción y la oración. Las condiciones climatológicas permitieron que miles de personas se congregasen en un espacio tan emblemático como la Plaza Mayor.

Ayer, a las once de la mañana salieron desde la Iglesia de El Salvador los pasos de María Magdalena, San Juan Evangelista y Nuestra Señora de la Soledad. Al mismo tiempo, desde la Iglesia del Cristo partía la imagen de Cristo Resucitado, portado por los nazarenos de la Cofradía Santísimo Cristo del Perdón, cofrades de otras cofradías, y el resto de personas que así lo deseen. Esta es una de las procesiones que más público reúne entorno al momento del encuentro.

La Procesión del Encuentro del  Domingo de Resurrección es motivo de alegría y regocijo para la comunidad cristiana. Atrás queda el sufrimiento y el recogimiento de días tristes por la muerte de Jesús. En la Procesión del Encuentro llega el momento de alegrar las almas de los penitentes.

La imagen de Cristo Resucitado partió de la Iglesia de El Cristo, por el Paseo Ramón y Cajal. En la calle Beitia Bastida, le esperaba la imagen de María Magdalena que le acompañaría hasta la Plaza Mayor. Desde la calle Peñicas, San Juan Evangelista guiaba a Nuestra Señora de la Soledad al encuentro con su hijo. Una vez en el centro de la Plaza, Cristo Resucitado se encuentra con su madre, Nuestra Señora de la Soledad, imagen que se estima puede ser una de las más antiguas de la Semana Santa rodense.

A esta imagen, Nuestra Señora de la Soledad, un cofrade le cambia posteriormente el manto negro, que simboliza el luto, por uno blanco, en señal de alegría.

Más tarde, la Banda Municipal de Música tocó unas piezas en honor a esta celebración y prosiguió con el tradicional pasacalles que la agrupación musical realiza por delante de los cuatro pasos. Con esta procesión se pone el broche final a una Semana Santa que se ha desarrollado en perfecta armonía.

A continuación, las imágenes, cofrades y todos los rodenses que asistieron a esta procesión se trasladaron hasta la Iglesia de El Salvador para asistir a la misa posterior a esta celebración, una de las más emotivas y que más número de fieles registra.