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Cospedal estrena la Cumbre del Vino mirando a la exportación

C.S.R.
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Ir juntos. La presidenta regional inauguró ayer este foro vitivinícola haciendo un nuevo llamamiento a la «integración cooperativa», para «aunar fuerzas a la hora de vender nuestro producto en el exterior»

Cospedal estrena la Cumbre del Vino mirando a la exportación - Foto: Víctor Ballesteros

La I Cumbre Internacional del Vino abrió ayer sus puertas en Toledo con los ojos de todos puestos en un mismo punto: la exportación. La primera en hacerlo ver fue la presidenta de la Junta de Comunidades, María Dolores Cospedal, ilustrándolo con datos. Entre agosto de 2012 y agosto de 2013 las exportaciones han crecido un 13 por ciento y en lo que va de año ya se han superado los 400 millones de euros en ventas (el año pasado se cerró con 500 millones).

Un nicho de negocio vital para reactivar la economía castellano-manchega que, sin embargo, necesita algunos ajustes. En este sentido, Cospedal se fijó en las cooperativas y las volvió a llamar a unir fuerzas. Como dijo, el objetivo de los Gobiernos nacional y autonómico es el fomentar «la integración cooperativa con el fin de aunar nuestras fuerzas a la hora de vender nuestro producto».

«Solo la unidad y la fortaleza nos permiten ser fuertes a la hora de marcar precios y de colocar nuestros productos, por lo que la dispersión y la fragmentación del mercado no son buenas compañeras», advirtió.

Unas exportaciones que, añadió, debe ir unidas a la calidad. «El 44 por ciento del total del volumen exportado de vino español es de Castilla-La Mancha, por eso tenemos que apostar por la calidad además de la cantidad», «la calidad tiene que ser la divisa de nuestros caldos».

Y subió la moral de los productores también con hechos: «Nuestros vinos no tienen nada que envidiar a los de otras regiones», «hoy la viticultura de Castilla-La Mancha es plenamente competitiva y se encuentra en una posición de primer orden en cuanto a variedades, métodos de cultivo, tecnología enológica y calidad».

Por eso, marcó la Cumbre del Vino -que hoy se cierra- como un buen escaparate para los caldos castellano-manchegos.

Prueba de esta apuesta por hacer marca de calidad con los vinos de Castilla-La Mancha es el lema elegido para adornar esta cumbre: ‘Castilla-La Mancha, el gran viñedo del mundo’. Una frase recurrente que, sin embargo, quiere cargase ahora con un nuevo espíritu, que es el de que la vid y el vino son parte esencial de la anatomía de la región.

Como apuntó la presidenta, «la vid forma parte de la esencia más intensa de Castilla-La Mancha y las 436.000 hectáreas y las más de 90.000 explotaciones vitivinícolas, que se extienden a lo largo de la región y son un reguero de tradiciones y un espectáculo a la vista, dan una medida de la trascendencia que tiene el vino para la economía y el futuro de nuestra región».

Por todo ello, «el presente y el futuro de esta tierra deben reposar sobre los frutos del campo y las industrias afines a él», sentenció.

30.000 millones de hectolitros. Durante su discurso también tuvo un guiño a los productores regionales, instándoles a «estar tranquilos» ante la «enorme producción» de esta campaña, que ha superado con creces los 22.000 millones de hectólitros habituales. Se habla ya de que la vendimia se cerrará con 30.000 millones de hectolitros en las bodegas.

A juicio de la presienta, hay que «tener paciencia y confianza para poder vender nuestros vinos de la mejor forma posible». «Hay mucho vino pero es de gran calidad, gracias al trabajo de los viticultores».