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Pinar valora su temporada, con una marcada «línea ascendente»

Pedro Belmonte
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La presencia del diestro en los cosos españoles es corta, pero muy intensa, con un colofón el domingo, en la corrida concurso de Las Ventas, en la que dejó muy buenas impresiones

Rubén Pinar en su triunfo en la corrida de la Feria de Albacete. - Foto: Arturo Pérez

Rubén Pinar finaliza su temporada española, corta pero muy intensa e importante, con el colofón el pasado domingo en Las Ventas en una corrida concurso en la que dejó muy buenas impresiones y que no llegó a redondear con trofeos, aunque hubo petición en los dos toros, pero dejando una impronta de torero cuajado y muy capaz.

«Buenas impresiones de mi tarde en Madrid, pero ya sabemos lo difícil que es esa plaza y aunque no llegó ese triunfo soñado, la actuación y actitud que tuve me reconfortan bastante, por lo que creo que fue una actuación positiva y a mí, personalmente, me suma. El segundo toro tuvo codicia, muy pronto y hay que tener en cuanta que es una corrida concurso y para la gente el protagonista es el toro, además a mí en Madrid, y a muchos toreros, se me exige y mide mucho y nunca es fácil. Hay toreros a los que nos cuesta más entrar en Madrid y aunque he tenido triunfos en esa plaza, también sé lo que es la dureza y en ese toro se me midió y cuando ves que pones todo de tu parte y apuestas con el toro y aquello no acaba de llegar, te merma un poco porque ves que no hay respuesta, pero yo sé que Madrid es así de exigente algunas veces y si te miden es porque piensan que puedes dar mucho de ti. Ha sido una actuación, que a pesar de todo, de alguna manera me hace sentir que esperan de mí, o eso creo».

La espada funcionó muy bien. «Llevo una racha buena con la espada y los toros me ayudaron mucho para matarlos. A los dos los maté en la suerte contraria y me obedecieron muy bien a la muleta y ahí está la firma de cada una de las faenas».

Hablamos de Albacete. «La corrida no fue buena en general, ya que hubo un toro bueno de Sergio Serrano y un toro mío, el tercero de la tarde, que también tuvo un buen fondo y la faena tuvo momentos buenos y si lo mato bien creo que hubiesen pedido las dos orejas. El primero fue imposible y en mi tercero hice un esfuerzo grande pues sabía que tenía que amarrar esa oreja que me abriera la puerta grande y no me dejé nada dentro y sentí el calor del público. La afición de Albacete, cuando haces un esfuerzo grande, se vuelca y un año más he podido recibir su calor. El tercero mío se paraba pero te dejaba colocarte a sabiendas de que se podía quedar corto, pero el primero fue el que me complicó mucho la vida. Fue muy duro como algunos otros, pero bueno, en estas corridas sabes que pueden salir toros así y no te acostumbras nunca».

Inicios en América. Temporada corta pero importante e intensa. «Una temporada de menos a más. Empezamos el año bien en América, luego nos quedamos fuera de San Isidro, en Pamplona las cosas no ruedan, en El Puerto de Santa María tampoco y gracias a Dios llega Béziers, que ha sido el trampolín de este año y el que nos hace despertar y triunfar, marcando una línea ascendente hasta la tarde de Madrid que es con la que he terminado la temporada. Ha habido altibajos y un contenido en sensaciones muy grandes ya que hasta agosto ves que no remontas y el 15 de agosto, le das la vuelta, la moral cambia y todo echa a andar».

Un torero, Rubén Pinar, al que América se le ha dado bien. «Creo que la feria de Manizales, si no está hecha al cien por cien, está al noventa, por lo que creo que estaremos y a ver si podemos rematar alguna feria más. Ahora descansaré un poco y ya en Octubre empezará a prepararme para Manizales que es a primeros de Enero, con la ilusión por las nubes».