KTM llega a su 'hogar'

Agencias
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Las motos que revolucionaron Brno podrían seguir dando la sorpresa en el Red Bull Ring

KTM llega a su 'hogar'

El Mundial de motociclismo llega este fin de semana al circuito austríaco de Spielberg para celebrar dos Grandes Premios consecutivos, el de Austria y el de Estiria, donde, al menos en el primero, volverá a ausentarse el actual campeón Marc Márquez, y en los que KTM quiere demostrar que su éxito de Brno no fue casualidad.
El piloto de Cervera no estará por su lesión en el hombro en el Red Bull Ring y parece que tendrá complicado poder correr la semana siguiente, siendo más probable y segura su vuelta en Misano, que será la primera carrera tras un parón de casi tres semanas.
De este modo, el ocho veces campeón del mundo volverá a sentarse delante del televisor para ver si sucede un desenlace ‘favorable’, como ocurrió el pasado domingo en el Gran Premio de la República, que le deje aún con opciones de intentar pelear por defender su corona, una misión que con todo se antoja muy complicada porque la diferencia con Fabio Quartararo es ya de 59 puntos.
El francés, gran dominador en las dos citas del circuito Jerez-Ángel Nieto, sufrió lo indecible en Brno y solo pudo ser séptimo, pero afianzó su liderato porque Viñales lo pasó aún peor y fue decimocuarto en un mal fin de semana para Yamaha, salvado por Morbidelli, el único de sus cuatro pilotos que aún no había subido al podio y que terminó segundo.
Y si en Brno sufrieron las ‘M1’, las KTM demostraron el salto de calidad que se les presuponía en la pretemporada y lograron, con autoridad además, la primera victoria de la marca en la categoría ‘reina’ gracias a la gran actuación del sudafricano Brad Binder, que ya en 2019 ganó en este escenario en Moto2.
Este refuerzo anímico, más el correr en el circuito de casa, debe servir para que las KTM puedan ser consideradas de nuevo candidatas a estar delante. El compañero de Binder, Pol Espargaró, también tuvo opciones de haber subido al podio, pero un toque con Johann Zarco (Ducati) le envió al suelo y le privó de haber peleado por estar en el cajón, al que intentará aspirar ahora, aunque en sus tres últimas visitas no ha sumado.
El francés fue el que se quedó con esa tercera plaza, reforzando a Ducati, aunque tampoco era una de las ‘Desmosedici’ oficiales. Sin embargo, el Red Bull Ring es coto privado de las motos italianas, que han ganado allí desde la vuelta de Austria al calendario en 2016, por lo que podrían estar en la terna.
Y luego falta un ‘invitado’ de excepción que podría arrojar más emoción e incertidumbre a este Gran Premio de Austria. La previsión meteorológica es de agua, una situación a la que aún no se han enfrentado los pilotos en este Mundial y a la que se intentará adaptar Álex Márquez (Repsol Honda).
El catalán sigue con su proceso de aprendizaje y, de momento, ha puntuado en las tres primeras carreras, salvando un punto el pasado domingo en Brno, pese a que salió desde la última posición. A su lado, sustituyendo de nuevo a su hermano, estará el alemán Stefan Bradl, al que pretenderá superar otra vez este fin de semana.
 

Quartararo avisa

Por otra parte, el líder del Mundial destacó en la rueda de prensa que en caso de lluvia «hay puntos en los que la seguridad puede ser un poco peliaguda». «El primer año que rodé aquí en mojado la primera curva era a derechas y yo me caí a la izquierda».