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Editorial

El Día del Libro se celebra hoy con mucho por mejorar

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La celebración del Día Internacional del Libro vuelve a ser una explosión de júbilo en torno a la literatura. Cientos de personas en numerosas localidades de la provincia, incluida la capital, se agolparon en los expositores que las librerías sacaron a la calle, a pesar de la previsión de lluvia. Las actividades prosiguen hoy, 23 de abril, cuando en todo el mundo se conmemora la muerte de Miguel de Cervantes y Shakespeare. Se volvió a cierta normalidad, después de la pandemia de coronavirus, aunque las mascarillas eran habituales entre los ávidos lectores y los libreros. 

Después de dos años, se retomaron las distintas iniciativas en torno al libro, que es el centro de atención. Sin embargo, las estadísticas continúan situando a Albacete y a Castilla-La Mancha como uno de los territorios con un índice de lectura más bajo de todo el país y de toda Europa. Entonces, se concluye que los buenos hábitos de lectura que se manifiestan en este día son ficticios, porque después la realidad pone a cada uno en su sitio.

La paradoja reside en que en la actualidad se lee más que nunca desde hace siglos. La lectura se popularizó, pero no de libros, precisamente. La inmensa mayoría de la población está pendiente de aparatos electrónicos, como teléfonos de última generación, ordenadores, tablets... en los que es imprescindible leer para poder manejarlos, sin embargo el hábito de lectura no consigue aumentar. Ni las campañas de fomento de la lectura ni la educación reglada se demostraron como herramientas útiles para incrementar ese afán por la lectura. Los hábitos familiares tampoco ayudan mucho, con demasiadas prisas para los progenitores que impiden que los niños puedan fijarse en los ratos de lectura con los padres y madres.

La lectura se ha demostrado fundamental para la formación intelectual del ser humano y, bien por aprendizaje, bien por entretenimiento, es una de las armas más potentes para que los ciudadanos tengan criterio propio y sepan discernir entre lo adecuado y lo malicioso.

En el día de hoy, hay que reflexionar acerca del libro, que nació con la imprenta de Gutenberg en el año 1452 y supuso una verdadera revolución para la humanidad y llegó a nuestros días de este incipiente siglo XXI en los diversos formatos digitales. Es necesario un plan muy ambicioso de fomento de la lectura y un cambio de hábitos de ocio de las familias para tener un hueco en el que saborear un buen libro o un periódico y en ese objetivo es necesario que toda la sociedad se involucre, porque será beneficioso para todos y habrá una sociedad mejor formada y no tan alienada por las redes sociales y la inmediatez.