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Fernando Fuentes

Fernando Fuentes


Lo de Cuenca

04/10/2022

La historia personal de Javier Cuenca se debate entre el drama y la mala suerte. Si es que entre ambas hubiese alguna distancia. Tras verse obligado a abandonar la Alcaldía de Albacete por problemas de salud, su experiencia en su regreso a su puesto de funcionario no solo sirvió para amargarle más la vida, sino también para agravar su estado físico y mental. Su denuncia por acoso laboral, por presuntos motivos ideológicos, ha sido finalmente reconocida por un juez, durante este verano, y a partir de ahí un Cuenca, desaparecido durante años, precipitó una campaña personal de continuas e intensas apariciones públicas -físicas y virtuales- que a nadie dejó indiferente. Tanto que hubo un rumor que campó a sus anchas durante la Feria, mientras nos visitaban Almeida y Feijóo en loor de multitudes. El chascarrillo ubicaba al exalcalde como posible candidato al sillón consistorial de nuestra ciudad respecto a los comicios que vienen. Lo más curioso del asunto es que a sabiendas de que esta información no era real, ni desde el PP local, ni desde el propio Javier Cuenca, se afanaron en desmentirla de forma pública. Lo que sabemos, hoy en día, es que no hay nada de cierto en este fake que, con más mala que buena intención, ha estado corriendo, como la pólvora, por los corrillos políticos de nuestra ciudad. En estos momentos Javier Cuenca en lo único que piensa es en consolidar una nueva y provechosa etapa laboral que le ayude a, definitivamente, superar y olvidar los múltiples problemas personales y profesionales que le han atormentado desde 2017. Lo demás son cotilleos sin fundamento tras los que, quizá, haya más intención de crear controversia en el PP oriundo y su electorado, ante algo imposible. La realidad que es tozuda, lo que nos dice es que el candidato popular a ser primer edil en 2023 es Manuel Serrano; seguido, desde lejos, por Paco Navarro y una Rosa González de la Aleja que podría devolver la vara de mando municipal albaceteña a las manos de una mujer. «Ya veremos», responde Serrano cada vez que se le pregunta si será alcaldable. Así será. A Cuenca le deseamos salud y suerte.