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«Si tienes la suerte de ser diferente no cambies nunca»

V.M.
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«Los propios niños ven cómo los padres sufren y ellos no tienen la capacidad de comunicarlo»

El escritor Luis García Ruiz muestra un ejemplar de su obra. - Foto: José Miguel Esparcia

La Academia Teresa de la capital (calle Vereda de Jaén, 20), que cuenta con un Departamento de Psicología específico para ayudar a aquellos alumnos con necesidades educativas especiales y a sus familias acogió ayer la conferencia del escritor Luis García Ruiz Empieza a vivir ahora, el título de su primera obra de autoayuda que presentara en Popular Libros.

¿Se trata de aplicar los principios desarrollados en esa obra en materia educativa?

A raíz de la publicación del libro me están llamando de muchos sitios, centros educativos y asociaciones vinculadas a determinadas enfermedades, principalmente la esclerosis múltiple, para ofrecer charlas, ésta en concreto va enfocada a familias con niños con autismo, síndrome de Asperger o trastornos similares para ayudarles a afrontar esta situación. En ese sentido, lo que intento reflejar en mi obra es que la vida en sí es un aprendizaje y todo lo que nos pasa ocurre porque necesitamos aprenderlo o cambiarlo.

¿A base de conceptos prácticos como en su libro?

Así es, con una dinámica que ayude a salir de esa zona de confort en la que a veces no somos conscientes que estamos, mediante casos y ejemplos sencillos para compartirlos con los niños y sus familias. Muchas veces se ve desde el pesimismo o el victimismo el hecho de que un hijo tenga un grado mayor o menor de autismo, cuando en realidad si tuviéramos en cuenta referentes podríamos fijarnos en personas como Leonardo da Vinci, Albert Einstein o Bill Gates, con altas capacidades, que han tenido esa etiqueta.

Todo ello con el objetivo de facilitar su integración, ¿no?

Claro, con casos prácticos y conceptos incluidos en el libro que permiten interactuar con todas esas personas. Hace unos días, cuando daba otra conferencia a niños con síndrome de Down me preguntaban si podían llegar a ser normales y en este caso siempre suelo repetir la misma frase: si tienes la suerte de ser diferente no cambies nunca, porque se trata de partir del reconocimiento de ese hecho diferencial para desarrollarse como persona. Tenemos un abecedario de la A a la Z y sólo hay una palabra que tenemos la capacidad de poder quitar del mismo, pasar de juzgar a jugar, si quitamos esa zeta podremos visualizar e interiorizar las cosas con ejemplos propios.

¿En este punto imagino que el apoyo familiar será básico en el desarrollo integral de los niños?

El propio niño tiene una inteligencia superior en muchos de estos casos , ve cómo los padres sufren y ellos no tienen la capacidad de exteriorizar o comunicarlo, reteniéndolo interiormente, ven más desde el interior que desde el exterior. Desde pequeños en el colegio nos enseñaron qué es bueno y malo, qué es negro y blanco, nos pusieron etiquetas, la chapa a la que me refiero en el libro, y no hay casualidades, sino causalidades.