Paco Mora


A buenos entendedores

06/03/2021

Que alguien me explique por qué los gatuperios económicos, y de cualquier otro tipo, que protagoniza la derecha desde el poder son más punibles y repugnantes que los que se producen cuando gobierna, es un decir, la izquierda, siendo la realidad que todos buscan el calorcillo del poder tapándose con la misma manta. Según le llega a uno a través de ciertos medios informativos así parece. Resulta escandalosa y extraña esa tendencia a ignorar toda excrecencia que viene de la izquierda y la alegría con que se carga el acento en todo lo que viene del lado contrario. Comportamiento que significa una auténtica pocilga, cuyo chapoteo salpica a toda la prensa de un país supuestamente regido por un sistema democrático en el que se celebran elecciones libres cada cuatro años. 
Uno, en su supina ignorancia, no acaba de comprender tal diferencia de trato en los medios de comunicación. En este país urge un examen de conciencia, especialmente en la clase política y las empresas periodísticas, sino quieren quedar para la posteridad como un mal ejemplo para la historia de ambas profesiones, en las que la carencia de honestidad y espíritu de servicio es un escándalo. Los políticos cociéndose en su salsa, mirándose el ombligo, y ciertos medios de comunicación -quizás demasiados- actuando a su dictado, ofrecen un panorama vergonzoso cuasi repugnante.
Incluso los partidos que forman esa extraña amalgama que llamamos Gobierno, van cada uno por su lado en cuestiones tan esenciales como la Monarquía, la Constitución, la Sanidad, la Economía y la unidad del país. Se dicen puta y con quien unos a otros y después hacen alarde público de entendimiento.
Será por eso que nunca he querido ser político y sigo siendo y sintiéndome periodista. Uno es tan corto…