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«Las fotografías se quieren parecer a pinturas»

A.D.
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Ginés Sánchez (Albacete, 1967), es un artista influenciado por los grandes pintores realistas, por Edward Hooper, Antonio López o Pedro Campos. Sigue de cerca a los fotógrafos del nuevo pictorialismo

El artista albacetense Ginés Sánchez. - Foto: J.M.E.

Gines Sánchez presenta en el Estudio de Arte Pablo Alfaro de calle Collado Piña de la capital, hasta el día 29, su última exposición, De cuando mis fotografías visitaron El Prado. El artista comentó  a La Tribuna de Albacete las singularidades de esta muestra, enmarcada en Miradas. Primavera Fotográfica 2022, y  que tiene mucho que ver con su afición por la pintura y con sus visitas a las grandes pinacotecas.   

¿Por qué ese título para su nueva exposición?

Estaba buscando título y yo no soy bueno para eso. En este caso, sí está basado todo en la técnica, son fotografías que quieren parecerse a las pinturas porque, si nos damos cuenta, el tratamiento no deja de ser pictórico, de una corriente que empezó en los años 30 o 40 del siglo pasado. Es como si mis fotografías se quisiesen parecer cuadros y pretendiesen ser cuadros. Entonces, dándole una vuelta y buscando título, pensé que es como sí  mis fotografías fuesen al Prado y se quisieran parecerse a sus hermanas mayores, las pinturas. De ahí el título. En esta exposición en concreto, las fotografías se quieren parecer a pinturas.  

¿Con influencia de grandes pintores realistas?

Claro, Hopper, Antonio López, por supuesto Sorolla. Me voy, de vez en cuanto al Prado, eso fue como el comienzo. Antonio López, por supuesto es otra influencia, aunque últimamente se ve también la influencia de Sorrolla, por las visitas que he hecho a su museo. Se aprecian más esos azules, las playas, esos tonos blanco y pastel. 

¿Compone la fotografía antes de realizarla?

Hay algunos bodegones, pero eso es muy extraño en mí, te diría. No compongo la fotografía. Aquí hay algo positivo, al ser fotografías a las que hay que bajarle la calidad, el teléfono también ha ayudado muchísimo. Yo voy haciendo fotos y cuando veo un encuadre pictórico, para este tipo de trabajos, disparo. Si llevo la cámara, mejor,  pero si  llevo el móvil, no pasa nada, porque la herramienta es lo que menos importa, no compongo, lo que veo lo encuadro y disparo.  

Transfirió las fotografías a un papel muy especial...

Efectivamente. He elegido un papel para que esas fotografías se parecieran más a sus hermanas mayores. El proceso es un transfer con colas adhesivas. Primero se hace una fotocopia inversa, se ponen esas colas adhesivas y el papel es de alta calidad, de acuarela. Yo quería incluso dejar el fleco de los bordes para que se notara claramente que es papel de acuarela y volvemos al inicio, para que las fotografías se parecieran a sus hermanas mayores, las pinturas.  

¿Es muy complicado técnicamente ese proceso?

Es tedioso, porque hay que elegir la foto, dar unos pequeños retoques, incluso para bajar su calidad, con distintas técnicas básicas. Lo importante es que hay que preparar las inversas y buscar una fotocopiadora antigua. Es un proceso que puede llevar meses. No se trata de darle a un botón e imprimir.

¿Cómo fue la selección de las fotografías para la muestra?

La selección de fotografía fue fácil, porque no había más remedio que fuese una imagen pictórica que recordara obras. Además, yo voy metiendo imágenes en una carpeta, con proyectos y luego, de ahí de este en concreto escogí casi todos, porque son 25 obras que, por supuesto, para este tipo de tratamiento, no vale cualquier cosa. No valdría, por ejemplo, una fotografía nocturna de una calle, no era lo que yo buscaba, que se acercaba más a lo pictórico y  fácil de ver. Por supuesto, la selección se hizo previamente al dispar porque, como decía, cuando ves algo disparas, aunque después puedes trabajar, con el fin de que vaya al proceso de transfer pictorialismo. 

¿Qué proyectos artísticos tiene más inmediatos?

Esta exposición estará aquí en el Estudio de Arte Pablo Alfaro hasta finales de mes y luego, el 25 de agosto irá a la cervecería La Nena y el año que viene seguramente la presentaré a Miradas o algún otro sitio fuera,  pero sí que hay otro proyecto, que es más grande.  

¿Puede hablarnos de él?

Sí, como te decía, es un proyecto mucho más grande y llevo como cinco años con él, que quiero presentar al Ayuntamiento de Albacete para ver si me cede la sala, pero eso ya es de lo mío, de lo que más me gusta, fotografía de reportaje, puro, de calle, en blanco y negro,  que es lo que normalmente hago con mi Leica, viajando por medio mundo. Incluso tengo ya elegido el título que tendría esa exposición, Fragmentos íntimos.