scorecardresearch
Ilia Galán

LA OTRA MIRADA

Ilia Galán

Poeta y filósofo


Malos y buenos

14/03/2022

Tambores de guerra, en el exterior del gótico templo, pero dentro la ceremonia era un espectáculo de luz filtrada por venerables vidrieras, cánticos, inciensos y hermosas palabras que llevaban a la reflexión y a elevar el alma. El oratorio de San Aloysius, en Oxford, rebosaba de jóvenes que atendían a misa en latín, devotos. Anunciaron que se conmemoraría el 12 de marzo los 400 años de la canonización de San Felipe Neri, su fundador: él pretendía con artes y música ayudar a las almas. Cuatro siglos después seguía ayudando. El mismo día se celebran -anunciaron- tres santos españoles como modelos, luces de nuestro mundo: San Francisco Javier, evangelizador del Oriente, Santa Teresa de Ávila, nuestra maravillosa mística, escritora, poeta, referente femenino indispensable en nuestra cultura y en las ajenas, y San Isidro Labrador, que con su mujer, también canonizada, Santa María de la Cabeza, fueron modelos de trabajadores sencillos en casa o en el campo, cultivando, produciendo y repartiendo sus frutos. Lo contrario de lo que han hecho tantos oligarcas rusos que acapararon todo lo que pudieron, que era de todos, y ahora es solo suyo, y compraron en Londres y en otros muchos lugares casas de lujo.
España es fecunda mundialmente en referentes no solo católicos sino también culturales. Esos tres personajes son celebrados en muchos lugares del planeta y no solo por ser devotos, sino por desarrollar de modo máximo las virtudes, por ser buenos, generosos, amables...
Pero las noticias nos amenazan al borde de una III Guerra Mundial que podría destruirnos a todos con el ejemplo insensato y devastador de una invasión rusa en Ucrania. Millones de familias huyendo nos demuestran que es una catástrofe, moral y política. Aquí solo suelen airearse las noticias sobre la perversión del presidente, Putin, con afanes imperialistas, ambiciones crueles y desmedidas. Pero los gobiernos no solo dependen de una persona. Por otro lado, tampoco en EEUU son modélicos, pues este país invadió a otros (Panamá, Afganistán, Irak...) y no hubo una reacción similar. Ellos son los buenos; los otros, los exsoviéticos, los malos. Aunque lo normal es ser mezcla: milagro sería hallar puramente bondadosos o malvados. El conflicto es complejo. Se vendían armas antes a los ucranianos, los rusos ven Ucrania como una «provincia desgajada» de su «natural» unidad rusa, y no querían que hubiese allí un aliado o miembro del grupo enemigo, la OTAN, como tampoco Kennedy quiso que los rusos pusieran sus misiles en Cuba. No se justifica, sin embargo, la destrucción que sufren los ucranianos.
Los santos se colocan como modelos espirituales de persona, con sus errores y miserias (ya desde las negaciones de San Pedro o la cobardía de muchos apóstoles ante la condena del Maestro), pero lograron vencerse y divinizarse, por amor. No fueron perfectos, pero lo intentaron y mucho lograron.