"Cuando esto acabe no va a haber suficientes psicólogos"

M.O
-

Ana Villanueva, TCAE en el Hospital Perpetuo Socorro, relata su experiencia diaria en la asistencia a pacientes positivos en Covid-19

"Cuando esto acabe no va a haber suficientes psicólogos"

«Cuando la pandemia acabe no va a haber bastantes psicólogos, te lo digo yo». Quien lo dice es Ana Villanueva, técnico de cuidados auxiliares de enfermería (TCAE) en el Hospital Perpetuo Socorro de la capital, una de los muchos profesionales sanitarios entregados a combatir la pandemia y ayudar a los contagiados que pasan por los centros hospitalarios. Su experiencia con el coronavirus no puede ser más cercana ni más trágica, no solo por su trabajo diario. Su madre murió hace un mes en la Residencia Núñez de Balboa. Su marido, también TCAE, contrajo el Covid-19 y sigue de baja. Ella, TCAE en la consulta de Alergias, no dudó en incorporarse a planta para asistir a los pacientes del coronavirus. Asegura que la realidad que ven los sanitarios es más dura de lo que es capaz de explicar con palabras: «Lo peor es ver la soledad de quienes están aquí, no puedes hacerles más, les coges la mano un poco, y a veces en la siguiente ronda que te toca ves que han muerto, eso es muy duro». Esta TCAE contaba que ahora en los últimos días, «se nota la mejoría, no es tan caótico como al principio», pero las fuerzas también han ido menguando: «No sé qué nos va a sacar de todo lo que henos vivido y visto, que ha sido demasiado fuerte y demasiado duro, aún no nos lo creemos todavía lo que ha conllevado todo esto; te cuesta mucho levantarte por las mañanas y pensar que no ha sido un mal sueño, que es una realidad, que hay que ir a trabajar y encontrarte lo que te encuentras». Pese a su trabajo en primera línea, y pese a que su marido haya sido uno de los sanitarios con positivo confirmado, a ella no le han hecho pruebas todavía: «Lo raro es no contagiarse con la falta de medidas de seguridad que hemos tenido; a mí me dijeron que no me hacían prueba porque no tenía síntomas, yo vivo en una casa de 60 metros con mi hijo de 12 años y mi marido que es positivo, quizá pueda incorporarse ya esta semana, pero ha tenido el bichito, y yo sigo sin tener la prueba; así estamos, pese a que diga Page que todo va bien». Esta sanitaria subraya sus críticas a las declaraciones del presidente autonómico, «lo mejor que puede hacer es estar callado». 
La evolución de la pandemia parece que ha dado un respiro, pero esta auxiliar recuerda el miedo que no se puede evitar ante los riesgos que asumen los sanitarios: «Esa sensación la primera vez que te vistes y pasas a una habitación con Covid-19, pasas temblando, no quieres tocar nada, es horroroso».