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La Dolorosa distinguió a Conchi Pérez y a Sergio Serrano

A.D.
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La Eucaristía, que se celebró en la Catedral, terminó con la entrega de la medalla cofrade de honor a ambos, en presencia de la imagen de la Virgen, que lució el capote de paseo del diestro

Imagen de la ceremonia de entrega de la medalla cofrade, en la Catedral de Albacete.

La Ilustrísima y Venerable Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores celebró una Eucaristía en la Catedral de Albacete, oficiada por el  obispo, Ángel Fernández Collado,  y  José Valtueña, consiliario de la misma. Al término de esta, se otorgó la medalla de cofrade de honor a Conchi Pérez Quintanilla, por su dilatada ayuda, y al torero Sergio Serrano.

El presidente de La Dolorosa,  Juan Escobar Guirao, comentó a La Tribuna de Albacete que, como es habitual, como cada 15 de septiembre, «nosotros celebramos la festividad de la Virgen de los Dolores y en esa Eucaristía, presidida por el obispo y nuestro consiliario, en la Catedral, se nombraron cofrades de honor a Conchi Pérez Quintanilla y al torero Sergio Serrano».

Juan Escobar apuntó que «Conchi Pérez Quintanilla ha servido a la cofradía durante más de 20 años y queríamos premiar con esta máxima distinción a las personas que, como ella, se involucra. En el caso de Sergio Serrano, porque el torero siempre nos ayuda, además, reconocemos cada año a alguna figura importante de Albacete, en este caso, Sergio Serrano está triunfando en los ruedos y nos ayuda de forma altruista desde hace tiempo».

El acto destacó el presidente de la cofradía, «fue muy emotivo, la catedral estaba llena, respetando las medidas sanitarias, y contamos con la presencia del vicealcalde, Vicente Casañ, y otros miembros de la Corporación, autoridades, así como el presidente de la Junta de Cofradías de Albacete y Hellín, y otros presidentes de cofradías locales y fieles».

Esta distinción, concretó, «es un reconocimiento del que ambos,  Conchi Pérez Quintanilla y Sergio Serrano, se mostraron muy orgullosos. Además, la Virgen, llevó, en el altar mayor, a modo de saya, el capote de paseo que utilizó el torero el día de su mano a mano con Rubén Pinar».

Un acto, dijo muy emotivo y bonito, por lo que, «a partir de ahora, lo que toca es continuar, seguir trabajando y luchando para preparar  todo para la próxima Semana Santa, con ganas y con prudencia, esperando lo que las autoridades nos indiquen, eso sí, tenemos mucha ilusión pensando en que podremos salir en 2022 y viendo cómo se van desarrollando los acontecimientos, que esperamos todos que sea de manera favorable».