Un relevo paulatino

A.G
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Patricia Cano, candidata del PP en Paterna del Madera. - Foto: José Miguel Esparcia

Predominan los candidatos a alcaldías de entre 40 y 50 años, mientras que son muy pocos quienes encabezan listas pasados ya los 60 y algunos más los jóvenes que buscan acceder a la política local

Hace cuatro años, la irrupción de los nuevos partidos motivó una leve tendencia de rejuvenecimiento entre los candidatos a las Alcaldías de la provincia. Un mandato después, en términos de edad, no ha cambiado mucho el panorama de la política local albacetense y la media de quienes optan a los bastones de mando se sitúa entre los 40 y 50 años.
Las listas electorales aúnan, por lo general, juventud y experiencia.Entre ellas, cabe destacar una vez más un caso singular: la nueva presencia de Sinforiano Montes, alcalde y candidato del PP en Montealegre del Castillo, que a sus 84 años busca superar la mareante cifra de 50 años como regidor. 
Por debajo de la edad de Montes, hay un salto de casi 20 años para encontrar a los siguientes candidatos. Teniendo en cuenta los datos facilitados por los cuatro partidos que presentan más de una decena de listas electorales, los arcos de edad entre sus aspirantes de mayor y menor edad son los siguientes: en el PP van desde los 84 del alcalde montealegrino a los 25 de Patricia Cano (Paterna del Madera); en el PSOE de los 64 de Josefa Bañón (Robledo) a los 23 de Sergio Marín (Letur); en Unidas Podemos de los 60 de Ruperto Ruiz (La Roda) a los 34 de Abel Hernández (Villamalea) y en Ciudadanos, de los 63 de Pedro  García (Pozo Cañada) a los 23 de Cristian Cuerda (Robledo), el candidato más joven de la provincia, por unos meses de diferencia. 
Sí se aprecia un fenómeno de relevo paulatino en los partidos, ya que en los últimos meses han sido varios los alcaldes y alcaldesas que   han explicado a La Tribuna su decisión de dar un paso atrás y no optar a la reelección, para propiciar así la implicación de gente más joven en la gestión municipal. Entre sus motivos están el convencimiento de que serán necesarios para impulsar la administración local y abordar el preocupante fenómeno de la despoblación. 
ideas. Llama la atención que varios de esos candidatos de menor edad concurren en municipios de las sierras, precisamente las comarcas más afectadas por el despoblamiento. Cuando se charla con ellos, es además uno de los primeros temas que abordan.
Así ocurre con Patricia Cano, la candidata del PP en Paterna del Madera. Tras estudiar Enfermería, decidió que «quería vivir en el pueblo» y se muestra muy motivada ante la posibilidad de «tener la oportunidad de mejorar la calidad de vida de los vecinos y cambiar el lugar donde tienes tus raíces».
La joven paterniega se decidió a dar el paso de encabezar la lista al constatar «que tenía el apoyo de gente experta, que ya había estado en el equipo de Gobierno». Entre ellos, el actual alcalde, Francisco García, quien sigue como número dos en la lista y a quien Cano elogia «por haber mejorado el estado económico del Ayuntamiento tras encontrarse una situación devastadora». «Ahora podemos trabajar por fomentar el empleo», añade la candidata, que señala entre las medidas para frenar la despoblación «el fomento del turismo rural y el apoyo a emprendedores», sin olvidarse de la población mayor «a la que hay que dar unos servicios fundamentales y dignos».
Otro joven aspirante a regidor serrano es Sergio Marín, cabeza de lista del PSOE en Letur. Él resume así los requisitos para atreverse a optar por el bastón de mando: «te tiene que gustar la política y debes tener ilusión por el futuro de tu pueblo y pensar que puedes hacerlo mejorar». Asegura que ese es su caso y que también se decidió «al tener un buen equipo, con gente que ya ha pasado por el Ayuntamiento y puede aconsejarte».
El candidato socialista habla convencido de que «Letur tiene mucho que ofrecer y tenemos que buscar ideas diferentes que puedan aportarle vida». Señala propuestas como«rehabilitar el casco antiguo» o «incrementar el apoyo a asociaciones y a empresas que quieran venir o crecer aquí». Remarca también la necesidad de ayudar a las aldeas, «donde las infraestructuras son anticuadas».
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