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Investigan a dos rodenses por robos de productos agrícolas

Nuria Alfaro
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La Guardia Civil recuperó siete toneladas de alimentos en el desarrollo de la operación 'Carciofo', iniciada por la sustracción de grandes cantidades en Murcia

Un guardia civil, junto a varias cajas de alcachofas recuperadas en la operación ‘Carciofo’. - Foto: Guardia Civil

La Guardia Civil de la Región de Murcia ha desarrollado la operación Carciofo, una investigación que ha permitido la desarticulación de un grupo criminal dedicado a la sustracción de productos del campo y su posterior venta ilícita en mercados de venta ambulante. La Guardia Civil investiga a dos rodenses por un presunto delito de sustracción de productos agrícolas.

Tras la operación, que se encuentra enmarcada en el Plan contra las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, los guardias civiles del Equipo ROCA (contra robos en el campo) detuvieron a ocho integrantes del grupo delictivo e investigaron a otros dos, todos como presuntos autores de los delitos de hurto, daños, receptación y pertenencia a grupo criminal.

Las actuaciones se iniciaron a principios de año, cuando la Guardia Civil abrió la operación para investigar la sustracción de grandes cantidades de productos agrícolas en fincas de varios municipios de la Región de Murcia.

Los guardias civiles dieron los primeros pasos de la operación en las fincas asaltadas, donde con la práctica de inspecciones técnico oculares obtuvieron indicios sobre el modus operandi y los autores de las sustracciones. La función de análisis de hechos delictivos investigados permitió al Equipo ROCA dibujar una serie continuada de delitos, cometidos en explotaciones agrícolas de Murcia, Fuente Álamo y Cartagena, donde se sustraía gran cantidad de fruta y verdura, entre ellas varias toneladas de alcachofas, naranjas y mandarinas.

Además permitió constatar que tras la autoría de los delitos investigados se encontraba un grupo criminal jerarquizado y estructurado. La investigación llevó a los guardias civiles a comprobar que los integrantes del grupo delictivo tenían meticulosamente definidos los roles de actuación, con una clara distribución de funciones. Un subgrupo planificaba la comisión de los delitos, los materializaba con la sustracción y los trasladaba a su zona de influencia en el municipio de Murcia. El otro subgrupo se encargaba de dar salida a los productos sustraídos y a la obtención de los beneficios económicos. La oferta de los productos se llevaba a cabo en mercados ambulantes.

Los investigados cuentan con numerosos antecedentes policiales por hechos similares.