El Teatro Circo da la bienvenida al nuevo año con valses

V.M.
-
Imagen de archivo de uno de los montajes del Strauss Festival Orchestra y el Strauss Festival Ballet Ensemble. - Foto: C.A.

La producción del Strauss Festival Orchestra y el Strauss Festival Ballet Ensemble podrá verse mañana en el coliseo albacetense y se concibe de forma similar al concierto de Viena

Una de las producciones musicales más famosas de Europa, avalada por tres décadas de éxito y cinco millones de espectadores en todo el mundo, regresa mañana (21 horas) al Teatro Circo para protagonizar el gran concierto de Año Nuevo Johann Strauss, con un programa muy similar al célebre concierto que se retransmite a todo el Planeta el 1 de enero desde el Musikverein vienés.

El espectáculo de la Strauss Festival Orchestra y el Strauss Festival Ballet Ensemble ha recibido grandes ovaciones en las grandes salas de toda Europa, como el Concertgebouw de Amsterdam, la Philarmonie de Berlín, el Musikhalle de Hamburgo, el Auditorium Parco della Musica de Roma, el Gran Teatre del Liceu o el Palau de la Música de Barcelona, el Teatro Real, el Auditorio Nacional de Música de Madrid o el mismísimo Musikverein de la capital austríaca.

El programa, inspirado en la tradicional cita musical que cada año se celebra en Viena, incluye los títulos más conocidos del conocido como «rey del vals»: Napoleón, Fiesta de las flores, El vals del emperador o Champagne. No faltará el vals más célebre de todos, El bello Danubio azul, ni la Marcha Radetzky que, acompasada por las palmas del público, suele cerrar la velada como es costumbre.

El concierto, de más de dos horas de duración, es uno de los eventos más esperados de la temporada musical, por el extraordinario clima festivo que lo envuelve y por la enorme participación de un público que, año tras año, llena las salas, de hecho las entradas, que cuestan 28 y 26 euros, suelen agotarse en relativo poco tiempo.

Después de más de un siglo de vida, la música característica de la Viena imperial decimonónica ha adquirido en los últimos años un gran prestigio y se ha convertido en la cita ineludible para la celebración del año nuevo. Las grandes salas de concierto y teatros de Europa se llenan por esas fechas del entusiasmo y el aplauso que despierta el contagioso ritmo de los valses, marchas y polcas que marcaron una época.

(Más información en la edición impresa).