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Desahucian a una mujer y sus hijos en Hellín

G. González
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Por una resolución judicial se desalojó a Mila Paradas y a sus hijos del piso ubicado en el número siete de la calle Manuel Díaz Cano

Mila Paradas observa sus enseres en el pasillo de la planta primera del edificio - Foto: G. González

«De los desahucios, prácticamente ya no se habla. Es cierto que todavía estamos con la moratoria antidesahucios vigente (que se prorrogó hasta septiembre de 2022 y para algunos jueces es papel mojado), pero el drama de los desalojos, sigue yendo por barrios», explica Luis  Ángel Aguilar, de Stop Desahucios, a raíz del realizado ayer a una mujer y sus cuatro hijos menores de edad en la calle Manuel Díaz Cano de Hellín. Cuenta Mila Paradas, que todo se ha producido «a raíz de una custodia compartida, no hay ejecución hipotecaria, no se pide extinción de condominio, simplemente por un procedimiento civil se me quita la custodia de mis hijas para conseguir la vivienda, pese a que soy copropietaria de la misma».

«Vulnerabilidad». Y es que, según cuenta, «no se ha tenido en cuenta por parte de nadie nuestro caso, mi vulnerabilidad, con menores por medio, dos de ellas hijas de mi exmarido, que tiene casa propia y trabajo y actúa por ir contra mí aunque perjudique a nuestras hijas, de 14 y 12 años, una de ellas con TEA». Además de Mila, su actual pareja (con la que tiene dos hijos de seis y tres años), estuvieron presente en el momento del desalojo, familiares y amigos, el propio Luis Ángel Aguilar y miembros de PAH Hellín, que lamentan el caso y afirman que se tratad «de una mujer maltratada, humillada y abandonada por todo el mundo, que lleva nueve años de calvario judicial con su exmarido». Aguilar siente «Rabia e impotencia, ya que a la precariedad laboral en la que están los desahuciados, se une su vulnerabilidad social ya que se encuentra en paro y sin tener donde ir».

También recuerda que se le quitó la custodia de las hijas, «por Síndrome de Alienación Parental, un delito que ya no está vigente en nuestras leyes, cuestiona totalmente la comunidad científica, es desaconsejado hasta por el conservador Consejo General del Poder Judicial, y lo prohibe la nueva ley de infancia». Mila se separó y tenía la custodia de sus hijas pero, «hace nueve años empezó mi calvario, justo desde que intenté rehacer mi vida con una nueva pareja. El no quería custodia, pero en ese momento, él pide una modificación de medidas para pedir una custodia compartida y posteriormente me quitó la custodia y desde hace más de año y cuatro meses mi hija mayor vive conmigo porque se escapó de la casa paterna. Judicialmente se pide la devolución y hay una denuncia de la niña por agresión, con parte de lesiones, aunque se ha archivado y nadie se lo explica». En la mañana de ayer, una vez que actuó el juzgado y tuvieron que salir del domicilio, Mila Paradas, su actual pareja, que también está en paro, y sus hijos, fueron trasladando los muebles y enseres a la «alternativa habitacional con un alquiler semisocial, subvencionada tres meses». Después tendrán que buscarse la vida.