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José Manuel Patón

LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Como doña Nicanora

01/12/2021

La alcaldesa de Barcelona es como Nicanora, si se la meten chilla y si se la sacan llora. Qué tía más agria, qué populismo más barato y asqueroso representa la tal Colau. No ha ganado las elecciones, sino que es el producto de que no se puedan poner de acuerdo políticos de la misma ideología porque unos son más independentistas que  los otros, pero da asco oírla ladrar. Ahora resulta que la desgracia de los niños fallecidos en un incendio en Barcelona, en un local que estaba vacío propiedad de un banco, y que habían ocupado varias familias 'okupas', es culpa del banco.
Mi indignación sube a temperaturas marcianas, porque pretender echar la culpa de una desgracia a quien es la víctima previa de la desgracia convierte a quien lo dice en una especie de lagarta. ¿Qué tenía que haber hecho el banco con su local? Adecentarlo, ponerles aire acondicionado a los okupas, y un catering para que todos los días les llevasen el desayuno y el almuerzo a sus camitas de hogar robado. ¿Eso es lo que está insinuando la  señora Colau? No quiero ser malvado, pero estoy seguro que si a la señora Colau le okupas en su casa de playa, aparecerían 17 fornidos Mossos d'Esquadra y los sacarían a porrazos de los dominios colaquicos. La señora Colau, como todos los demagogos, usa la ideología de la izquierda de bandera, para que todo el mundo la admire y la vote, pero la izquierda, la izquierda de verdad, se avergüenza de personajes así. Aprovecharse de la muerte de unos niños y de una familia para hacer política, pensando en que los inmigrantes censados, sean legales o no, pueden votar, es vomitivo y repugnante. Señora Colau, el accidente de Barcelona no es sino un accidente, y por supuesto, no tiene la culpa nadie, porque quizá la ignorancia de los pobres okupas no les permitió predecir un 'enganche' a la luz mal hecho o unos braseros mal apagados para calentarse. Bastante desgracia tienen de tener que buscar un cobijo para sus hijos, y el responsable no es otro que Vd., que en vez de darles cobijo en viviendas sociales, como se hizo otrora, les anima a la ilegalidad sin pensar que detrás de cualquier local o vivienda ocupada hay alguien a quien se está atropellando; hay unos derechos a la propiedad privada que están en la Constitución y además en el ADN de nuestra sociedad, que es la más avanzada del mundo, donde a cualquiera, sin preguntar si es legal, inmigrante, rico, pobre o medio pensionista te atienden en la seguridad social que hemos creado precisamente para que nos proteja. Y la seguridad social se alimenta de las contribuciones de los trabajadores.
Otra cosa es qué hacer con tanta inmigración ilegal o con tantos pobres como estamos fabricando por culpa de quienes no tienen escrúpulos para usarlos de ariete político.
Las desgracias ajenas, y menos las que nacen de la pobreza, no pueden ser 'usadas' por políticos sin escrúpulos.