scorecardresearch

La II Marcha Nerpio-Albacete reunió a 30 ciclistas

Redacción
-

Los participantes superaron las cuestas y el calor en una prueba de cuatro etapas y 242 kilómetros, organizada por los clubes Rumbo BTT y Mortajas Team, con apoyo de la Diputación

La marcha Nerpio-Albacete contó con 30 ciclistas - Foto: F. Villaescusa

El pasado fin de semana, aprovechando el puente del Corpus Christi, se celebró la segunda edición de la marcha cicloturista Nerpio-Albacete en BTT, una iniciativa gestionada por los clubes Rumbo BTT y Mortajas Team con el imprescindible apoyo de la Diputación de Albacete. El propio diputado provincial de deportes, Daniel Sancha, se unió al pelotón como un ciclista más en la primera etapa, Nerpio-Yeste, junto a la concejala de deportes de Nerpio, Ana Belén Álvarez.

Los 30 ciclistas que se animaron a recorrer las sierras albaceteñas, procedentes de Albacete, Murcia, Madrid, Cuenca y Rumanía, completaron un total de 242 kilómetros en cuatro días, superando un desnivel positivo acumulado de 4.813 metros. El itinerario transcurrió por caminos en su mayor parte, alguna senda y escasos tramos de asfalto. Las maletas se transportaban en furgoneta entre salida y destino, el grupo contaba con asistencia médica permanente y mecánico en ruta, además de varios puestos de avituallamiento que vinieron muy bien para combatir la fuerte ola de calor que soportó la Península en los últimos días.

Primera etapa, Nerpio-Yeste, 58 kilómetros y + 1.420 metros.
El grupo viajó el miércoles por la tarde, fue recibido por las autoridades locales con gran amabilidad y pernoctó en los hostales Los Nogales y El Molino. El jueves, tras la obligada fotografía en la Plaza Mayor, el pelotón comenzó la ruta en dirección a Pedro Andrés por la pedanía de Chorretites, muy cerca de las cuevas rupestres ubicadas en "La Solana de las Covachas". Desde ahí, ascenso a las faldas del pico  Cabeza Rasa por la finca de Jutia, descenso hasta la Graya y una cuesta imponente hasta Yeste que obligó a más de uno a poner pie a tierra. Por la tarde visitaron el Castillo acompañados de la guía local (Raquel) que encantó a los asistentes. El grupo durmió en el Hotel Yeste.

La marcha Nerpio-Albacete contó con 30 ciclistasLa marcha Nerpio-Albacete contó con 30 ciclistas - Foto: F. Villaescusa

Segunda etapa, Yeste-Riópar, 54 kilómetros y + 1.190 metros.
La primera parte de esta etapa tuvo un marcado descenso por Jartos y Pajareles hasta el puente peatonal de hierro que cruza el río Tus. Después llegó una imponente subida hasta Molinicos y Las Hoyas, para surcar más tarde la Sierra del Cujón descendiendo por la Fuente de la Guitarra y Mesones. El alcalde de Riópar, Pedro Pablo Pérez, recibió a los ciclistas y les invitó a visitar el museo de la Real Fábrica de Bronces acompañados por la guía local (Cristina), toda una experta en la materia.

Tercera etapa, Riópar-Ayna, 58 kilómetros y + 1.253 metros
Tras pernoctar en el Hostal Los Bronces, la "casa de los ciclistas" en la Sierra, el pelotón emprendió el rumbo a Lugar Nuevo, Cañada del Provencio, Los Chovales, Las Yeguarizas, Bogarra y Potiche. Más tarde llegó la Fuente de La Parra, una exigente subida y el mirador de Ayna, con la "Suiza Manchega" a los pies de los deportistas. Por la tarde, recepción oficial por parte del alcalde, Juan Ángel Martínez, y visita por el casco urbano ilustrada por el guía local (Alejandro). El lugar de reposo en Ayna fue el Hotel Felipe II. 

Cuarta etapa, Ayna-Albacete, 72 kilómetros y + 950 metros.
Amanece en Ayna, que no es poco, y el pelotón comenzó la etapa más larga pero menos exigente. La Navazuela, La Jara, Casasola, El Molinar y Peñas de San Pedro vieron pasar a los ciclistas antes del almuerzo. Más tarde, La Solana, Los Anguijes, El Salobral y Aguas Nuevas para finalizar en la puerta del Estadio Carlos Belmonte, instalaciones que fueron cedidas gentilmente por el IMD para el uso de vestuarios y duchas.

Los participantes quedaron muy satisfechos tras finalizar esta ruta no competitiva por las montañas albaceteñas. El trato recibido en las distintas localidades fue exquisito, así como la belleza del recorrido y la calidad de los servicios prestados desde la Diputación de Albacete.