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Ramón García apuesta por el futuro de Hellín y sus pedanías

G.G.
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Para el alcalde hellinero «Fue muy duro tener que suspender la Semana Santa, aunque lo hice para proteger la salud de todos»

El alcalde de Hellín, Ramón García, en su despacho - Foto: G. G.

Ramón García Rodríguez es el actual alcalde de Hellín y a la hora de hacer balance en un año y del anterior «a causa de la Covid», explica que la decisión más difícil que ha tenido que tomar desde que es alcalde «fue la de suspender la Semana Santa de Hellín, fue muy duro tener que tomar la decisión, aunque lo hice para proteger la salud de todos los vecinos, pero no fue fácil». Aunque obtuvo una amplia mayoría en las elecciones de 2019, no consiguió la mayoría absoluta y tuvo que pactar con la concejal de la Agrupación de Electores de Hellín, María Jesús López, para seguir ocupando el sillón de Alcaldía que ocupaba desde 2015, merced a un pacto anterior con los dos concejales de Izquierda Unida, «tanto en los cuatro años anteriores como en el periodo actual el entendimiento es máximo y el día a día muy productivo porque entendemos que lo importante es el trabajo en favor de los vecinos de Hellín».

¿Cómo valora este año que ahora termina?

El principio fue caótico porque en enero y febrero se contabilizaron los peores datos de la pandemia. En esos dos o tres primeros meses el trabajo casi se centró en intentar paliar sus efectos. Es verdad que tuvimos algunas pinceladas de Semana Santa, distinta porque en Hellín no hay Semana Santa plena si las procesiones y los tambores no salen a la calle. Tras esos meses, el año fue mejorando para todos, repuntando con un verano económicamente bueno, con movimiento y ganas de salir a la calle y este último trimestre cargado de buenas noticias, no para 2021 sino para el próximo.

¿Hábleme de esas buenas noticias?

En primer lugar el Plan de Sostenibilidad Turística, con la subvención de 3,5 millones de euros, que hoy ha publicado el Boletín Oficial del Estado; la licitación del Ministerio para la tubería de conducción de aguas fecales de Isso a la depuradora de Hellín; la cesión de la carretera de Isso al Ayuntamiento para convertirla en una gran avenida; el inicio de las obras del Cruz de Mayo; la plaza de Sabino Cuerda y la carretera de Liétor; las nuevas aulas del Centro de Formación..., en fin, una serie de buenas noticias de futuro que pronto serán una realidad. A día de hoy los datos de la pandemia no son buenos pero tampoco son excesivamente malos, y la vacunación continúa incrementándose entre la población, aunque siempre hay que pedir prudencia a los ciudadanos. Como digo, el año ha ido de menos a más y lo hemos terminado con buena nota, creo yo.

¿Ha tenido muchas decepciones?

Aunque quienes llevamos varios años en la vida pública ya sabemos cómo es esto, si hay que hablar de decepciones me referiría a la lentitud con la que van los procesos administrativos que no dejan avanzar como uno quisiera los proyectos.

Como gobernante siento que hemos perdido año y medio por la pandemia del coronavirus y llevo una o dos marchas más que lleva la administración para recuperar el tiempo perdido, pero es imposible. Y como ejemplo pongo el proyecto de la tala de árboles del parque, tan necesaria por el peligro de caídas y accidentes. Está adjudicada desde hace casi un año y no hemos podido iniciar los trabajos por los recursos presentados, que lo han paralizado.

¿Proyectos para el futuro?

Bueno, los principales ya son conocidos, hablamos de las obras de rehabilitación total de la avenida de la Libertad, que podrían iniciarse en primavera; y las de la pedanía de Nava de Campaña; o el desarrollo del plan de Sostenibilidad Turística, todo ello encaminado a mejorar Hellín creando empleo y riqueza.