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«Lo que busco, cada vez más, es la claridad y sencillez»

Antonio Díaz
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Manuel Laespada Vizcaíno está de enhorabuena. Sólo hace unos días recogía en Cantabria el preciado galardón Gerardo Diego de Poesía por su poemario Ponme Caras, así como el vigésimo premio Puente de Encuentro de Poesía, de Córdoba, por Postales.

Manuel Laespada Vizcaíno. - Foto: Rubén Serrallé

Manuel Laespada Vizcaíno está de enhorabuena. Sólo hace unos días recogía en Cantabria el preciado galardón Gerardo Diego de Poesía por su poemario Ponme Caras, así como el vigésimo premio Puente de Encuentro de Poesía, de Córdoba, por su obra Postales. El autor albacetense comentó al diario sus sensaciones ante estas gratas noticias literarias.

Dos premios en una semana. Así es, sobre todo por el Gerardo Diego, que concede el Gobierno cántabro a un libro, aparte de la dotación económica, está la edición y el prestigio, con más de 20 ediciones y poetas consagrados. 

Ponme caras es el poemario premiado.

Sí, Ponme Caras es el título de uno de los poemas del libro, que está dividido en tres partes,  y corresponde a la primera. La primera parte es poesía breve, en la que se aborda la belleza, el arte por el arte; pinceladas poéticas, casi como un divertimento. La segunda es la parte más comprometida, más reflexiva, se toca el desencanto,  el olvido, la duda, el carpe diem, incluso hay algo de poesía social de hoy, pensando en el estado del Planeta. La última parte del poemario es la más luminosa, es un canto al amor. En casi todas mis obras incluyo el amor como lugar de encuentro. 

¿Qué supone un premio como el Gerardo Diego?

Suena a tópico, pero es verdad, es un espaldarazo. Porque la mayor parte de lo que escribes queda en el cajón, excepto algún poema que se conoce por algún certamen, pero que venga recogido en una colección como esta, con distribución y que también tiene los autores premiados que lo avalan, está muy bien, te impulsa a seguir escribiendo. El libro se presentó el día 5, en la Feria del Libro de Santander  y al día siguiente, el acto oficial, en el Palacio de los Festivales, con presencia del vicepresidente del Gobierno cántabro, entre otros.  

¿Se presentará en Albacete?

No lo sé, porque me cuesta mucho trabajo presentar lo mío. Generalmente, no lo suelo hacer. 

Regresa y se encuentra con otro premio.

Esto son rachas. Te puedes tirar un año sin hacer nada, concursando,  y luego, en una semana te llaman dos o tres veces. Lo cierto es que hoy se presenta muchísima gente a cualquier certamen y, de vez en cuando, tienes suerte.   

¿Postales es un poema?

Sí, este poema de Córdoba se titula Postales y es un recorrido por varias ciudades en las que he vivido o a las que he viajado. Las tengo muy cercanas, de Roma a París, Granada, Herat y creo recordar que es un conjunto de ocho poemas y desde luego, iré a recoger el premio, lo hago siempre. Lo mejor que tienen estos certámenes es el acto.

¿Cómo es su poesía?

Pues mira, el fin de semana estuve en El Bonillo, donde también me premiaron, y me hicieron esta misma pregunta. Lo que busco, cada vez más, es la claridad y sencillez. Esos poemas, por ejemplo, que eran para mi madre, que falleció hace unos meses, son poemas muy claros, con muy poca retórica, alguna metáfora, pero muy clara y, sobre todo, la transparencia muy presente en los versos. Intento que sean más fáciles, pero lo que aparentemente es más fácil, es más difícil.  

¿Qué proyectos literarios tiene en estos momentos?

Escribir. Lo que hacemos la mayor parte de nosotros es ir haciendo obra y, cuando más o menos tienes material suficiente para un poemario, lo puedes aglutinar. Porque yo no suelo elegir un tema expresamente. Tengo varios libros, pero esto es dificilísimo, eso de que te premien y publicar, es complicado, igual te puedes tirar cinco o seis años sin recibir ningún  premio.