Despega el interés del comercio local en la venta 'online'

ANA MARTÍNEZ
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Hay emprendedores que no se plantean abrir tienda física y otros comerciantes que deciden dejar los locales y vender sus productos exclusivamente en internet

Despega e interés del comercio local en la venta ‘online' - Foto: José Miguel Esparcia

No cabe duda de que el confinamiento de la pasada primavera modificó los hábitos de consumo de los albacetenses. El hecho de no poder salir de los domicilios sin un motivo de necesidad ‘enganchó’ a una gran mayoría a la única ventana que nos conectaba con el mundo: internet.
Tras la desescalada y la vuelta de la ‘nueva normalidad’, se obtuvo un dato que corrobora esta nueva tendencia de compra: el 72% de los españoles entre 16 y 70 años de edad, es decir, 22,5 millones de ciudadanos, ya usa internet como canal de adquisición de bienes y servicios.
El mayor incremento lo experimentó el sector de la alimentación. Solo la venta online creció un 182% en nuestro país entre mediados de marzo -cuando se decretó el estado de alarma- hasta finales de mayo, convirtiéndose en el primer sector, en el periodo significado, del comercio electrónico, por delante de otros que venían siendo tradicionales como los viajes y el transporte aéreo.
Tras el inicio de las fases en las que se relajaron las restricciones de movilidad y se permitió la reapertura de comercios y hostelería, los bienes y servicios en los que mayor porcentaje de consumidores declaró haber realizado una compra online o intención de realizarla fueron viajes (56%), libros y tecnología/informática (51%) , textil y deportes (49%) y smartphones y ocio con un 47%. Tras ellos se encuentran importantes compras en alimentación y productos de belleza, ambos con un 45%, y productos relacionados con el hogar, como complementos, decoración y muebles.
Todas estas estadísticas llevan a pensar que el Covid-19 ha supuesto un punto de inflexión, un antes y un después, en la importancia del e-commerce, un término que se utiliza para definir cualquier negocio o transacción comercial que implique la transferencia de información a través de internet. 
Pero, ¿está el tejido empresarial y comercial de Albacete preparado para competir en el mayor almacén del mundo? «El comercio de Albacete va muy retrasado en su digitalización», advierte Esther Carrasco Caulín, técnica responsable de la Federación de Comercio, inscrita en FEDA. Hasta su mesa del edificio empresarial llegan muchas consultas, también telefónicas,  sobre las ayudas públicas a la digitalización, dado que los pequeños comerciantes han entendido que, sin venta online, es posible que tengan que cerrar sus negocios.
Recuerda un estudio que realizó la Federación de Comercio en 2008 que ya significaba que el 29% de los comercios de Albacete no tenía página web ni se lo había planteado. Doce años después, ha tenido que venir una pandemia para revolucionar el mercado electrónico y posicionarlo en los primeros puestos del ránking mundial. «El comercio local tiene que hacer los deberes y entender que podría captar a esos nuevos clientes que han descubierto la compra online durante el confinamiento».
Para la técnica de la Federación de Comercio, la fórmula ideal sería combinar las dos opciones de compra para facilitar al cliente la venta física y la electrónica. «Albacete no se puede quedar sin su comercio tradicional, pero esto no debe impedir su presencia en la red», incluso las tiendas de barrio que han resurgido durante el confinamiento y han sabido fidelizar a una clientela que también podría aumentar con una página web con carrito y un buen servicio a domicilio.
 

Un sector muy tocado. La fotografía comercial que nos muestra a día de hoy Albacete, especialmente su Centro, es para llorar. Decenas de locales vacíos con el cartel de Se alquila  o Se traspasa albergaban meses atrás algunos negocios familiares tradicionales, otros de reciente creación. El Covid-19 vino a poner la puntilla a una situación complicada que se agravó con el confinamiento y obligó a los comerciantes a echar la persiana definitivamente ante la imposibilidad de hacer frente a los gastos de alquileres. Muchos de ellos, y esta es la gran novedad, se han acercado hasta FEDA para informarse de la posibilidad de vender sus mismos productos y artículos exclusivamente por internet, es decir, dedicarse en cuerpo y alma al comercio electrónico.
«Casi el 80% de nuestra facturación ya corresponde a nuevos emprendedores o comerciantes que han visto en el comercio digital una posible salida a su negocio o a su idea y no se plantean abrir tienda física». Así lo corrobora Ana Belén Estero, responsable de la agencia de eventos, marketing y comunicación Masimagen, desde donde ha comprobado cómo el interés publicitario de los comerciantes ha ido mutando, pasando de los eventos y las promociones a tomarse en serio el e-commerce para no quedarse en paro: «La crisis provocada por el Covid ha acelerado la revolución digital, si antes el comercio electrónico no llegaba a los niveles de la compra física, durante el confinamiento la gente se acostumbró a utilizar plataformas para hacer videollamadas y compras online y muchos de estos clientes seguirán haciéndolo en el futuro».
El fenómeno de la venta por internet benefició, según Estero, a las empresas más preparadas, mientras que aquellas que no lo estaban «han tenido que acudir sí o sí a la digitalización y a establecer estrategias de marketing para no quedarse atrás». Entre estas empresas destaca el interés mostrado por los pequeños comerciantes: «Muchos han decidido cerrar las puertas de tiendas y establecimientos y adaptarse exclusivamente a la venta online».

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