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Cuando la peluquería se hace arte

V.M.
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El joven Daniel Bueno logró el primer premio en la categoría de 'Vanguardia' del Certamen promovido por la Organización de Belleza ONB Spain en Castilla-La Mancha

El joven peluquero Daniel Bueno Tébar. - Foto: Isabel Martínez

La peluquería como arte e inspiradora de nuevas tendencias es el sello que imprime a sus creaciones el joven Daniel Bueno Tébar, cualidades que le han llevado a ganar el primer premio en la categoría de Vanguardia del Certamen promovido por la Organización de Belleza ONB Spain en Castilla-La Mancha, que reconoce la dedicación que pone en todas sus creaciones.

Nacido hace 18 años en la próxima localidad conquense de Villanueva de la Jara, el joven se forma actualmente en la  Academia de Santi Moliné de la capital albacetense en donde prevé finalizar su aprendizaje en septiembre del próximo año.  «La verdad es que la formación está siendo estupenda y Santi, desde que me conoció me ha animado a seguir experimentando e innovando;principalmente me formo en peluquería, pero también he hecho cursos de maquillaje y el nivel uno de estética», apunta.  

En cuanto a la experiencia en este importante certamen, desvela a La Tribuna de Albacete que, aunque con un tiempo algo limitado, «nos dieron las bases establecidas del Concurso, en las que debes inspirarte,  y a partir de ellas saqué mi boceto y mis conclusiones para idear la que sería finalmente mi propuesta».

Concretamente presentó un modelo de peinado sobre maniquí inspirado en Arabia Saudí mediante varias fotografías enviadas al jurado -el Covid obligó a que se desarrollara de forma online-, donde también especificaba una descripción del mismo.   «El peinado es un poco complicado -advierte-, lo que se aprecia es un árbol gigante, concretamente una gran acacia, y unos templos árabes, con la intención de establecer una concordancia entre la humildad y la riqueza, sería una especie de doble cara».

«Los colores del desierto también se ven reflejados en esta composición -añade-, con un color base amarillento, en referencia a la arena, y otros tonos rojizos y naranjas, que recuerdan las puestas de sol tan espectaculares que pueden contemplarse en esa zona del Planeta».

El resultado es un peinado casi escultórico, muy laborioso, porque, como él mismo remarca, «la peluquería es arte» y llevarlo a cabo implicaría muchas horas de trabajo, «porque el pelo va haciendo formas y la precisión y el pulido que debe tener es impoluto».

(Más información en la edición impresa y en la app de La Tribuna de Albacete).