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Macron y Le Pen intensifican sus ataques

Agencias
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En la recta final electoral, el mandatario liberal acusa a la ultraderechista de «esconderse» de los ciudadanos que no piensan como ella, mientras su adversaria lamenta ser víctima de «difamaciones e injurias»

Macron y Le Pen intensifican sus ataques - Foto: Mohammed Badra

Comienza la recta final para los dos candidatos a las presidenciales francesas, que se disputan el próximo domingo y que elegirán entre la continuidad o el cambio, con Emmanuel Macron encabezando la primera opción y Marine Le Pen al frente de la segunda. Y, conscientes de la importancia de sus mensajes en estos días decisivos, tanto el mandatario liberal como la aspirante ultraderechista intensificaron ayer su campaña con más ataques directos contra su adversario, a la espera de que mañana se celebre un debate televisado que puede ser clave para inclinar la balanza en uno u otro sentido. 

Macron parte como favorito, después de imponerse también en la primera ronda. Pero las distancias no serían insalvables. Los datos varían en función de los sondeos, que otorgan una ventaja máxima de 10 puntos para el actual presidente.

Por eso, el candidato a la reelección, que optó por un perfil bajo en las semanas previas a la primera vuelta, no está escatimando en críticas a su rival en esta segunda fase. El objetivo pasa por movilizar al electorado frente a la amenaza que, a su juicio, representa la extrema derecha.

En su última alocución, comparó a Le Pen con el primer ministro de Hungría, Viktor Orban, acusándola de querer reformar la Constitución «a cualquier precio». También aseguró que la líder de Agrupación Nacional «se esconde» de los ciudadanos, a los que él mismo presume de acercarse en sus actos públicos. «Mucha gente que dice defender al pueblo no se confronta con él. Excitan a sus electores, pero no van a discutir con gente que no piensa como ellos. Yo siempre he estado en contacto con gente que no está de acuerdo conmigo», subrayó.

La ultraderechista, por su lado, acusó al presidente de «defenderse de la forma más brutal posible, con difamaciones e injurias». Eso sí, ha reducido su actividad pública, con entrevistas y mítines más contados, para evitar «llegar quemada» al debate de mañana. «Lleva cinco años preparándose para ello», aseguraron desde su entorno, que reconocen haber aprendido de los «errores estratégicos» de 2017.

Esa cita televisada será determinante para los franceses, que, según los últimos sondeos, apoyarán a Macron con entre un 53 y un 55 por ciento de los votos.