«Me siento muy cómodo con la novela corta»

A.D
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El rodense Eduardo Moreno Alarcón, con La proeza de los insignificantes ganó del decimocuarto Certamen de Novela Corta Encina de Plata. El autor comentó a La Tribuna de Albacete sus sensaciones ante este nuevo galardón

Eduardo Moreno Alarcón posó con la Encina de Plata. - Foto: Jesús Moracho

El rodense Eduardo Moreno Alarcón, con La proeza de los insignificantes ganó del decimocuarto Certamen de Novela Corta Encina de Plata. El autor comentó a La Tribuna de Albacete sus sensaciones ante este nuevo galardón, que recogió el viernes en una gala celebrada en Navalmoral de la Mata.
Ganó usted uno de los premios más prestigiosos de novela corta... 
Así es. Es un premio que se convoca anualmente, en Navalmoral de la Mata, y es uno de los más consolidados de novela corta en España, posiblemente es uno de los que más prestigio tiene, por la calidad de las obras que se presentan, pero sobre todo por el jurado, donde están dos académicos de la lengua, Luis Mateo Díez y José María Merino, o escritores como Luis Landero o Gonzalo Hidalgo Bayal, que fue el encargado de leer el acta final del certamen, el viernes noche, en una gala que, en este caso debido a la pandemia, se retrasó a septiembre.
¿Cómo es la novela ganadora?
La novela, que se titula La proeza de los insignificantes, inédita, lógicamente, será publicada por la Editorial Premium, en la colección Encina de Plata, en marzo o abril.  
La proeza de los insignificantes es para mí una novela muy especial, porque es la que más he disfrutado hasta la fecha escribiendo, y eso tiene una explicación. 
¿Por qué?
Ya digo, ha sido una catarsis. Es una novela que, sin desvelar mucho, puedo decir que trata de un autor  que escribe su última obra. Narra el modo sorprendente en el que llegó a convertirse en escritor y por qué debe abandonar la escritura. Está llena de  sorpresas. 
Un escritor que debe dejarlo, que no es su caso.
Espero que no, por supuesto, hay varios proyectos en marcha.
¿Por qué decidió volver a participar en el Encina de Plata?
Tuve la suerte de ser finalista de este premio en 2014, con la novela Entrevista con el fantasma, que publicó también Premium Editorial y para mi fue maravilloso, porque me abrió las puertas del mundo editorial, con la posibilidad de acudir a ferias del libro, como la de Madrid o Granada y también pude conocer a grandes autores. A fin de cuentas, con lo difícil que es este mundo, un premio como este es muy importante. 
Algo muy relevante para una carrera literaria. 
Así es, es un espaldarazo y una alegría inmensa. Es una gran satisfacción cuando compruebas que este trabajo que vengo desarrollando en los últimos años  ha tenido el mejor de los premios, porque este certamen es para mí muy especial, me hacía mucha ilusión volver a ser finalista y ganarlo es ya el culmen.  
Así es que la idea es que la novela este editada antes de la Feria del libro de Madrid, antes de mayo. 
¿Sigue embarcado en esos proyectos de novela y teatro?
Ahora mismo estoy con otra novela nueva, un proyecto más, paralelo al que hablamos hace un tiempo, el que compartía con otro compañero,  y además acabamos de estrenar, precisamente el sábado, un espectáculo con la compañía Thales, en Ea! Teatro. 
¿Pudo regresar para el estreno?
Fue un maratón de viaje, muy intenso, porque además el sábado tuvimos dos pases y ahí participo con una obra que escribí, a petición de Lola Díaz, y también actúo. 
Este es el proyecto teatral en el que participo, en el que habrá más funciones, la próxima, el 3 de octubre, que es cuando volvamos a Ea! Teatro. 
En cuanto a la novela, además de ese otro proyecto conjunto del que me habló, ¿será novela corta?
Está cerca de la novela corta, lo que pasa es que todavía está en ciernes. A mí me gusta siempre dejar que la historia se cuente a sí misma y me siento  muy cómodo con la novela corta, creo que es el género que mejor se adapta a mi manera de escribir.  
¿También para presentarla a algún premio?
En general, cuando tengo una idea, no me suelo plantear nada, solo disfrutar con el viaje de la escritura y una vez que está terminada, en función de la extensión, ya veo qué puedo hacer con ella, si se adapta a un determinado formato o certamen, siempre con la idea de poder publicar, lógicamente. Al final los premios, lo que tienen es que te dan la posibilidad de que el libro vea la luz,  que pueda llegar a los lectores.