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El ingenio se impone ante la inflación

Lucía Simón (EFE)
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Los empresarios de los sectores alimentario y hostelero afrontan la subida del IPC con medidas de choque como el uso de ofertas, marcas blancas y el cambio de menús para no perder clientes

Los consumidores cada vez comparan más los precios para hacer frente a los incrementos registrados en los últimos meses. - Foto: EP

La carestía de la vida en los últimos meses es uno de los temas más recurrentes en la sociedad española que ve como, desde la pandemia, los precios se han disparado. Todo ha subido, tanto la luz o el gas, los carburantes, la cesta de la compra como cualquier producto del mercado frente a los salarios que, en la mayor parte de los trabajadores, se mantienen congelados a pesar de que el IPC alcanzó en marzo el 9,8% o el 8,3% del pasado mes de abril.

Ante esta realidad, que se caracteriza por una tasa de inflación elevadísima, estamos viendo como se ha agudizado el ingenio de los empresarios de actividades como la hostelería y la alimentación, que luchan para afrontar el alza en sus costes sin perder clientes con medidas como nuevas ofertas y el refuerzo de la marca blanca en el súper, cambios de recetas y menús en bares y restaurantes.

Supermercados y establecimientos de hostelería trabajan desde hace meses en evitar repercutir todo el incremento de su factura eléctrica y de la de sus proveedores en un consumidor que está cada vez más atento a las promociones y tiene menos renta disponible para sus compras y sus momentos de ocio.

Los datos del Índice de Precios al Consumo (IPC) a cierre de marzo, confirman que, mientras que el coste de la vida ha subido un 9,8%, la cesta de la compra se ha encarecido un 6,8% y en la restauración solo se elevaron un 3,6%.

El experto en Retail de Kantar, división Worldpanel, Bernardo Rodilla explica que este aumento  de costes ya está provocando un «moderado» efecto downtrading. Esto es, buscar alternativas y ofertas ingeniosas para abaratar la cesta de la compra con promociones y descuentos, o una mayor adquisición de marcas de distribuidor.

De hecho, esta misma semana, el consejero delegado de supermercados Dia, Ricardo Álvarez, reconocía una «traslación grande» de consumidores a su renovada oferta de marca blanca. 

Fuentes de esta compañía señalaron, además, que al ser un sector con «márgenes muy bajos», se está intentando no repercutir la subida de la inflación al cliente final, a quien tratan de conquistar con la nueva calidad de la marca propia, que ya alcanza 1.500 referencias, y el mejorado concepto de tienda.

En el caso de El Corte Ingles, señalaron que plantean acciones con el fin de que sus clientes consigan ahorrar en la cesta de la compra con un «amplio abanico» de estrategias, entre las que destacaron los descuentos de hasta el 70% en la segunda unidad, que se suman a los artículos que se promocionan en sus catálogos quincenales.

Como novedad, a partir de hoy se celebra la semana de internet, que permitirá al consumidor conseguir la mitad de su gasto en vales para compras posteriores.

Por su parte, en Carrefour aseguraron que han optado por dejar elegir a sus clientes entre cuatro fórmulas de promoción y personalizan sus ofertas con un sistema que, según sus cálculos, puede permitir a una familia ahorrar hasta 950 euros al año.

En el último informe sobre el indicador de confianza elaborado por la patronal Hostelería de España, el coste de la energía, seguido del de las materias primas, lideró las preocupaciones de estos profesionales, para quienes hace un año la situación económica adversa y la caída de la demanda eran sus principales quebraderos de cabeza.

La organización analizó en profundidad la valoración de los empresarios por el impacto de estos costes y seis de cada 10 aseguraron que su factura eléctrica se ha encarecido hasta un 60%.

Alternativas

Como reacción a esta realidad, un 28% de los hosteleros ha decidido trasladar consumos a franjas horarias más baratas, el 24% ha elegido acometer inversiones en eficiencia energética y un 19% ha llevado a cabo cambios en la producción. La hostelería denuncia que el incremento de los precios en alimentos como el aceite, la carne, las verduras y el pescado son los que más han impactado en su gremio, mientras que las bebidas, el café, la cerveza y la leche son los que más repercuten este incremento.

La gran mayoría de los hosteleros, el 69,8%, se ha visto obligado a subir los precios que también señala que uno de cada cuatro empresarios ha sustituido materias primas por otras más económicas y el 37% ha variado la composición de sus menús.