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El florecer de Córdoba

Agencias
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El aroma y el color de los jardines vuelven a impregnar la ciudad en su Festival de los Patios

El florecer de Córdoba - Foto: Rafa Alcaide

El aroma de la primavera ya ha impregnado las calles de Córdoba. Jazmín, azahar, geranio, flor de naranjo... Tras dos años de pandemia, la fiesta más señera de la ciudad, el Festival de los Patios, ha podido recuperar la vegetación, la luz y la ilusión de su gente, aunque este año lo ha hecho de una manera muy especial: con la monitorización de sus visitantes a través de la telefonía móvil, lo que permitirá al Ayuntamiento disponer de un gran volumen de datos anónimos para facilitar su gestión.

En el año siguiente del de su centenario, el Festival, creado en 1921, ha cambiado los drones usados para el conteo en tiempo real del público acumulado por zonas en las ediciones de octubre de 2020, atrasada a ese mes por el coronavirus, y en la del pasado año, por la aplicación de los macrodatos, o big data, a través de la telefonía móvil.

El conteo se hará en esta edición del aforo mediante sensores ubicados en la puerta de cada uno de los 59 patios presentados a concurso en las tres modalidades -arquitectura tradicional, moderna y singular-, en lo que, para el alcalde de Córdoba, José María Bellido, es «la fiesta que nos identifica en el mundo porque es la que es Patrimonio Inmaterial de la Humanidad». La Unesco así lo declaró en 2012, uniéndose a la Mezquita-Catedral y al Casco Histórico, distinción a la que se sumó el Conjunto Arqueológico de Medina Azahara.

Para arrancar el Festival, media hora antes de la apertura de los patios, que franquearán sus puertas cada día a las 11 de la mañana, se eligió el de Martín Roa, 7, en el Alcázar Viejo, la zona por antonomasia de los patios, que el pasado fin de semana ya batió récords de afluencia, antes de comenzar el concurso, confiesa su propietaria, Rosa María Collado.

Pese a que el arranque de la festividad coincidió ayer con un intenso aguacero que preocupó a la mujer, esta se mostró orgullosa de que el Ayuntamiento hubiese elegido para el inicio del concurso su casa del siglo XVII, por la que «han pasado muchísimos vecinos». 

Ella misma agradece que, a la hora de abrir el patio, estén dos de los controladores que desde hace años el Ayuntamiento contrata para regular el flujo de acceso «porque sino, sería imposible», al igual que hace para los otros 58 patios que están a concurso y que se reparten en seis rutas que deleitarán hasta el próximo 15 de mayo a todo aquel que se acerque a Córdoba para pasear entre olores y colores.