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Paco Mora

Paco Mora


Pedro Sánchez y el socialismo son incompatibles

23/07/2022

El Partido Socialista de Pedro Sánchez se parece al de Felipe González como un huevo a una castaña. Y no digamos al de Largo Caballero e Indalecio Prieto. El castillo de naipes que se había autofabricado Sánchez, para encastillarse en el poder sine die, se la ha venido abajo. 
Se cuidó muy bien de rodearse de mediocridades y de pronto, entre los que él ha defenestrado y los que han huido, más o menos avergonzados de sus artimañas y pactos contra natura para mantenerse en el poder, a Sánchez sólo le falta, en un resto de honestidad política, imposible dado su jaez, cambiarle el nombre al PSOE por el de LFDB (La Flauta de Bartolo), que es en lo que de verdad ha convertido este moderno Pedro I El Cruel un partido bajo cuyas siglas tantos miles de hombres y mujeres se enfrentaron con dignidad, e incluso con peligro de sus vidas, a los embates del capitalismo más abstruso a lo largo de un siglo.
Sánchez se siente señor de horca y cuchillo al frente de un Partido Socialista que en muy poco o nada recuerda a aquel que, presidido por Felipe González, acompañado por Alfonso Guerra, los hermanos Solana, Pepote de la Borbolla, Lerma, María Aurelia Capmany, Chaves, Ernest Lluch, Ledesma, Bono, Mújica y tantos más a los que, bajo la Presidencia partidaria de don Ramón Rubial, les tocó protagonizar parte importante del paso de la dictadura a la democracia en España. 
Ha puesto España patas arriba gobernando gracias a los separatistas vascos comprometidos con ETA y su negra historia de sangre, así como con el separatismo catalán más hirsuto, y ahora trata de enmendarse a sí mismo la plana. Lo que ocurre es que ya nadie se lo cree...