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Editorial

El aumento de hipotecas en la provincia, ¿oasis o espejismo?

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Aunque la situación actual, con la primera subida de tipos de interés en muchos años, y la incertidumbre cernida sobre los próximos meses, no parece que la venta de viviendas esté sufriendo un parón en la provincia, al contrario, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, la constitución de hipotecas en nuestra tierra subió en junio con respecto al del año pasado, es más, estos datos colocan al sexto mes de este año en el mejor junio de la última década.

Estos datos dan a entender que, de momento, las previsiones negativas echas de cara al final del verano no están acobardando a los albacetenses, que a pesar de todo se están decidiendo a comprar viviendas y por ende a solicitar préstamos hipotecarios. 

Albacete parece ser una excepción en la tendencia nacional, donde sí que comienzan a apreciarse síntomas de recesión con un descenso en la constitución de préstamos hipotecarios, lo que los expertos ya ven como una reacción a esas previsiones negativas que nos preparan para un invierno duro.

Está claro que por muy optimistas que seamos los albacetenses, lo cierto es que todos anuncios hechos desde los distintos sectores nos advierten de que llegan malos tiempos y hay que ir preparándose para ello.

El primero de los problemas que tienen que afrontar todos los ciudadanos que tengan una hipoteca o cualquier tipo de crédito, es la subida de tipos de interés, que ya está reflejándose en los recibos mensuales, que va a obligar a muchos a apretarse el cinturón para poder hacer frente a unos pagos que hasta hace un par de meses tenían controlados.

La fuerte inflación que nos afecta de lleno, con los precios muy por encima de los salarios, no ayuda y, por eso, desde las organizaciones sindicales y el propio Gobierno central abogan por una subida del Salario Mínimo Interprofesional, que los empresarios, dentro de su posición, no terminan de ver claro porque eso incrementaría sus gastos y muchos negocios, que ya van bastante ajustados, se verían en serio peligro lo que influiría de manera directa en los datos de empleo, que ya en julio fueron malos.

Vamos, que volvemos a encontrarnos con la pescadilla que se muerde la cola, por lo que o mucho nos equivocamos o van a llegar unos meses muy complicados en los que los más afectados serán, como siempre, los ciudadanos de a pie, que son los que tienen que cumplir sí o sí con sus pagos al final de cada mes, mientras que los beneficiados de esta situación serán los de siempre, bancos y empresas de energía, con el consentimiento también de los de siempre, la clase política que dirige este país.