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Música para traverso y clavecín en el Femuba

A.D.
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El Auditorio Municipal acogerá, a las 20 horas, un recital de José Fernández Vera y Andrés Alberto Gómez dedicado a la música francesa del siglo XVIII, con el título de 'Broderies'

José Fernández Vera y Andrés Alberto Gómez (derecha).

La sexta edición del Festival Internacional de Música Barroca llevará hoy al Auditorio Municipal, a partir de las 20 horas, un programa dedicado a la música francesa, servido por dos auténticos especialistas, José Fernández Vera y Andrés Alberto Gómez, traverso y clavecín, que interpretarán en Broderies, obras de Couperin, Blavet, Mondonville y Boismortier. 

José Fernández Vera comentó a La Tribuna de Albacete que «Broderies es una expresión francesa y su traducción literal sería bordadura y haría alusión a la delicadeza a la hora dibujar melodías y entramados musicales, una palabra que los compositores usaban para referirse a una exquisitez musical».

Este concierto está planteado para traverso y clavecín, dos instrumentos que combinan perfectamente, «porque es verdad que el traverso es una flauta de una llave y, como hacemos música entre 1727 hasta 1740, elegí una flauta de esos años 40, porque dentro del repertorio, las obras que lo vertebran son de Boismortier, para flauta y clave obligado, es decir que las dos manos del clavecinista están escritas, porque en otras obras que haremos, de Couperin o Blavet, el bajo está escrito y la mano derecha, digamos, improvisa los acordes, aunque están numerados, pero tiende a improvisar y por eso no hay dos versiones iguales nunca. La combinación de flauta y clave, sobre todo en el siglo XVIII, era muy común. Se puso de moda la flauta en la corte de Luis XIV, en Francia, y a partir de ahí se exportó a Alemania, Italia e Inglaterra, pero sobre todo era el instrumento preferido del rey y todos los compositores empezaron a hacer música para ese instrumento nuevo, que apareció sobre 1680. A lo largo del siglo XVIII se desarrolló, sobre todo para esta formación, con un continuo, que puede ser clavecín o tiorba», dijo Fernández Vera.

Las obras  han elegido para este encuentro, dijo, «están elegidas realmente pensando en el público, no en los músicos. Es un programa   de muy fácil escucha y agradable, así que toda la música parte de esa base,  escogida de los nuevos conciertos de Couperin, en los que se unen gusto francés e italiano;  después la obra de  Blavet, un  flautista famoso  a principios del XVIII y las dos sonatas de  Boismortier, inspiradas en Rameau, son igualmente ideales  para cualquier aficionado».