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El pueblo intermodal

Emilio Fernández
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Los pozocañadienses son los únicos albacetenses con una autovía, un estacionamiento de camiones, un apeadero de tren y un aeródromo dentro de un radio de solo dos kilómetros

Vista aérea de Pozo Cañada. - Foto: Ayuntamiento

En la provincia de Albacete, hay ayuntamientos que tienen buenos accesos a la autovía, hay municipios con apeaderos y estaciones de tren a pocos minutos del centro, localidades con excelentes instalaciones para el transporte profesional y hasta zonas habitadas con algún aeródromo -o aeropuerto, en el caso de la capital- dentro de los límites del concejo. 

Pero solo hay un Ayuntamiento, un municipio, una localidad, una zona habitada, un concejo que tiene todo eso a la vez y en un radio máximo de dos kilómetros desde el centro y no se trata de ninguna gran ciudad, sino del término más joven de toda la provincia de Albacete, Pozo Cañada.

Comencemos por el principio.  Este municipio de algo menos de 3.000 habitantes es muy conocido en el mundo de la carretera porque cuenta con 300 licencias de transportista profesional.Esto es, que uno de cada 10 de sus habitantes se gana la vida en la carretera, una proporción que no se da en casi ninguna otra localidad de España.

Si se ve Pozo Cañada a vista de pájaro o de satélite, esta vocación  se aprecia por dos rasgos. Primero, porque el gran eje de comunicaciones que es la autovía A-31 abraza, literalmente, el casco urbano, con una gran curva que discurre al este del municipio. Pero si se ve con atención, hay otra instalación que confirma esta vocación, un gran estacionamiento para camiones, que se remozó en 2017.

Pero recientemente hubo otra dos novedades relacionadas con las comunicaciones aéreas y terrestres.  La primera fue que la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) autorizaba la apertura al tráfico del Aeródromo de Pozo Cañada, una vez revisadas sus  infraestructuras y sus equipos, tal como exige la normativa vigente.

Este aeródromo está autorizado para operar vuelos visuales diurnos. Cuenta con hangar, una pista de 350 metros de largo por 10 de ancho y acogerá usos deportivos y recrativos, actividades de mantenimiento de helicópteros y dará apoyo a los aparatos del dispositivo del Infocam contra incendios.

La última pieza es la reciente adjudicación por parte de ADIF del contrato de obras de mejora en su estación de Pozo Cañada, ahora semiabandonada, pero que en su momento tuvo enlaces con Villarrobledo y Hellín. Las obras consisten en la reposición o reparación de diversos elementos de las instalaciones, que son víctimas frecuentes de actos vandálicos, sobre todo en fachadas y equipos exteriores.