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Modric y 10 más

Agencias
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Pese a la falta de resultados convincentes, la Arlequinada es una auténtica máquina de competir

El de Zagreb ha sido titular indiscutible en los tres partidos de la fase de grupos. - Foto: ANDY BUCHANAN

Croacia, la actual subcampeona del mundo que se enfrentará a España en los octavos de final, ha demostrado de forma reiterada, al menos en los dos últimos grandes torneos, el Mundial de Rusia 2018 y la actual Eurocopa, una tremenda capacidad para vivir y manejarse en el alambre, estar en la lona, levantarse y progresar.

En la cita universal de hace tres años, el conjunto de Zlato Dalic pasó con solvencia la fase de grupos tras vencer a Nigeria, Argentina e Islandia, pero a partir de ahí supo manejarse siempre en situaciones más que difíciles. Superó en los penaltis a Dinamarca en octavos y a Rusia en cuartos, y se deshizo en la prórroga en la semifinal de Inglaterra tras remontar un marcador adverso con una diana definitiva de Mandzukic, ya retirado de la selección.

En la presente Eurocopa, su andadura ha sido, como la de España, más que complicada. Tras perder en su primer encuentro ante Inglaterra (1-0) estaba eliminada al descanso del segundo partido ante República Checa.

Perdía por 0-1 con un tanto de penalti de Schick y bordeaba la eliminación. Había sido superada claramente por el conjunto centroeuropeo y no encontraba el rumbo. Pero una acción de pillos, al sacar rápidamente una falta, habilitó a Perisic para firmar un empate a uno que le mantuvo con vida.

Llegó a la última jornada aún más necesitada que España. Precisaba vencer en Hampden Park a Escocia. Vlasic abrió pronto la cuenta (m. 17), pero McGregor devolvió la zozobra a la subcampeona mundial al borde del descanso (m. 42).

Para su fortuna, cuenta con uno de los mejores futbolistas del mundo, Luka Modric. El madridista, faro del cuadro balcánico, encauzó la imprescindible victoria con un bello disparo con el interior de su bota derecha al que no pudo responder Marshall.

Perisic dio la puntilla a Escocia, que también se jugaba su continuidad, y metió definitivamente en octavos a un conjunto arlequinado al que no se puede dar por muerto nunca, y si no que se lo digan a España, a la que remontó en la pasada Eurocopa, en la fase de grupos. Aquel marcador mandó al cuadro que dirigía Del Bosque a jugar ante Italia, frente al que cayó más tarde, aunque los balcánicos tampoco pasaron de octavos al perder con a la postre campeona, Portugal.

También en la Liga de Naciones, los croatas vencieron a la Roja en Zagreb por 3-2 con un tanto en la prolongación de Jedvaj. Ese resultado dejó fuera de la fase final al cuadro de Luis Enrique, que en la primera vuelta de dicho torneo había vapuleado a los ajedrezados por 6-0.

Ahora, ya sin bastiones como Rakitic, Mandzukic o Subasic, Croacia ha comenzado a renovar el equipo, pero mantiene ‘clásicos’ de relevancia, como el capitán y líder Modric en la medular junto a Kovacic y Brozovic, atrás Vida, Lovren y Caleta-Car imponen su experiencia y fortaleza con Vrsaljko y Gvardiol en los laterales, y en ataque siguen sobre saliendo los Perisic, Rebic o Kramaric junto al propio Vlasic.