scorecardresearch

«Hacemos un repertorio variado, del jazz clásico al funk»

A.D
-

La Big Band del Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha, dirigida por Agustín Lozano, ofrece un concierto benéfico, a las 20 horas, en el Teatro Circo, en el Día Internacional del Jazz

Agustín Lozano. - Foto: Rubén Serrallé.

Hoy se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Jazz, una fecha con la que se pretende concienciar sobre la importancia de esta música como herramienta educativa, de promoción de la paz y de la cooperación entre los pueblos. Sin duda circunstancias que  están muy presentes en el concierto benéfico, a favor de Médicos sin Fronteras, Ayuda a Ucrania, que protagoniza, a las 20 horas, en el Teatro Circo,  la Big Band del Conservatorio Superior de Música de Castilla-La Mancha. El director de la agrupación, Agustín Lozano,  comentó a La Tribuna de Albacete este proyecto. 

Un concierto en un día muy especial.

Desde luego, nada más y nada menos que en el Día Internacional de Jazz. Es una tradición porque también llevamos varios años  ofreciendo conciertos en esta facha. 

Hoy en día hay fechas para todo, pero para los músicos de jazz es un día importante porque damos visibilidad a una música que normalmente no la tiene. El jazz está enterrado debajo de todas las músicas comerciales, pero es interesante porque esta iniciativa también ayuda a que se conozca más. 

Una música diversa, que puede hacer un solista o una gran agrupación, como es el caso de la suya.

Así es, digamos que la big band es la formación más grande en el jazz, el equivalente a la orquesta clásica, pero en jazz. Es una formación que tiene una configuración siempre muy parecida, cinco saxos, cuatro trompetas, cuatro trombones y luego la sección rítmica, guitarra, bajo, batería y piano.  

¿Cómo es la big band del Conservatorio Superior?

Es una big band formada por alumnos del Conservatorio, que son muy buenos músicos, la verdad, porque todos llevan un mínimo de 10 años estudiando su instrumento. Son alumnos de los cuatro cursos, que están mezclados y lo que hacemos es un repertorio bastante variado, desde jazz clásico, swing y bastante música latina, latin jazz, blues, funk. Todo lo que tiene que ver con la improvisación ya que, aunque la música está escrita, siempre hay lugar para improvisar.  

¿Tienen mucha cancha los músicos para improvisar?

Claro, realmente los 20 músicos de la big band improvisan, en un momento u otro del concierto hay solos, incluso de los percusionistas.  

También hay una dificultad añadida, por el cambio de los músicos. 

Obviamente es una dificultad, pero hay una ventaja, hay gente que puede pasar los cuatro años del Conservatorio en la big band. Al final, es una asignatura del Conservatorio, entonces la maldición que tenemos es que cuando consigues que suene perfecta y empastada, titulan, acaban la carrera y vuelven a sus ciudades, porque tenemos estudiantes de toda España. Cuando consigues que la máquina esté engrasada, vuelves a empezar.

Ofrecen un concierto muy especial, benéfico. 

Es muy especial, sin duda, para ayudar a Médicos del Mundo, especialmente en el tema de esta catástrofe, no natural, que está sucediendo en Ucrania. Qué mejor que la gente se divierta y además colabore con una buena causa. La entrada son cinco euros.  

¿Música para todos?

Por supuesto, hacemos desde jazz clásico,  Count Basie, varios estándar muy típicos, un blues como Sweet Home Chicago,  también un tema de Michel Camilo, en plan más latin, One more once, también un tema mío, Latinajo, que he arreglado especialmente para big band. Habrá funky, con un par de composiciones de Gordon Goodwin y, como falleció Chick Corea recientemente, lo recordaremos con Spain, el clásico. Habrá un par de arreglos de Ramón Cardo y alguna sorpresa también.