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Elena Serrallé

Elena Serrallé


Hola chata ¿cómo estás?

20/04/2022

Veinte de abril del 90, del 2000, del 2010, del 2020, me impresiona que hayan pasado más de 30 años (si bien es cierto que se escribió en 1991) del tema musical que para muchas personas de mi generación se eleva a la categoría de himno. Cuando la escucho se produce en mi corazón una confluencia de nostalgia, alegría y fuerza, formando así una pócima que dibuja en mi rostro una sonrisa juvenil, que genera en mis piernas unas ganas irresistibles de saltar como lo hacía siendo una adolescente y que me proporciona unas alas con las que viajar a aquella década de los 90 en la que nunca veía Informe Semanal porque todos, absolutamente todos, los sábados se salía. (Hoy por hoy no me lo pierdo).
Grandes los Celtas Cortos y grandes todas aquellas bandas que creaban buena música y letras originales que han sido copiadas y pegadas hasta la saciedad cuando nos enfrentábamos a un papel en blanco en el que teníamos que reflejar nuestros más íntimos sentimientos.
Aquella época en que escuchábamos discos de vinilo y nos sentíamos modernos porque el cedé había destronado a la cinta de casete y paseábamos por las calles con un walkman colgado del vaquero al que las pilas se le agotaban más pronto que tarde. 
Aquella maravillosa época en la que las letras de los temas eran legibles y entendibles, inteligentes y frescas, ahora también son frescas, pero otro tipo de frescor, del choni,  del barriobajero, del mal educado, del grosero y del irrespetuoso, eso o que me hago mayor y estoy desubicada.