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Los empresarios despejan la tormenta

Carlos Cuesta (SPC)
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El 77% de las compañías asegura que aumentará sus ventas este año y el 46% sus plantillas, pese a la incertidumbre del país por los efectos de la guerra de Ucrania y la alta inflación

Los empresarios despejan la tormenta - Foto: Vector creado por jcomp www.freepik.es

En las escuelas de negocio se asegura que la mayoría de los empresarios son de otra pasta, que se crecen ante las adversidades y que, incluso en el peor de los escenarios económicos, ven posibilidades de éxito.

El contexto económico actual no ayuda demasiado, está marcado por las adversidades. La mayoría de los indicadores económicos están en negativo, la inflación cerró mayo en el 8,7% con el dato adelantado y, sobre todo, existe una gran incertidumbre marcada por la guerra de Ucrania, un posible rebote de la pandemia o el anuncio BCE del encarecimiento del precio del dinero. Pese a todos estos nubarrones, el 77% de los empresarios españoles asegura que espera aumentar su facturación en 2022 y el 46%, incluso, prevé incrementar sus plantillas, según revela la nueva edición del informe Perspectivas España 2022, realizado por KPMG en colaboración con la CEOE.

El líder de la patronal, Antonio Garamendi declaró recientemente cuál es la realidad económica del país y aseguraba que «los empresarios españoles son muy conscientes de que estamos viviendo un momento complicado, en el que se necesitan medidas adicionales para consolidar la recuperación que se había iniciado ya y hacer frente a la amenaza que supone una inflación descontrolada».

En esta línea, Garamendi subrayó la necesidad que tiene España de contar con un marco estable para el desarrollo de la actividad empresarial que ofrezca certidumbre y un entorno regulatorio que asegure garantías ante las inversiones, además de reformas para corregir las debilidades estructurales que tiene el sistema y rebajas de impuestos e incentivos fiscales.

Nadie conoce la crudeza de la realidad económica que sufre actualmente España con tanta exactitud como el mundo empresarial. Sin embargo, la mayoría de los directivos defiende una visión estratégica positiva y unas perspectivas de inversión, crecimiento y contratación en las que despejan la tormenta de la crisis, asegurando que es posible superarla con más esfuerzo, más inversión y, especialmente, con la determinación de que se está en el camino correcto.

Decía Winston Churchill que «muchos miran al empresario como el lobo que hay que abatir; otros lo miran como la vaca que hay que ordeñar y muy pocos lo miran como el caballo que tira del carro» y lo cierto es que en un país donde más del 60% de la población quiere ser funcionario para vivir cómodamente y sin complicaciones con un salario para toda la vida y con la seguridad de que no te van a despedir, existe una clase de personas que no miran para atrás y tratan de hacer realidad sus sueños, creando riqueza y empleo desde el esfuerzo y el sacrificio que supone abrir sus compañías a diario.

Un estudio publicado recientemente señalaba que el 39% del salario que percibe un trabajador va para el Estado en forma de impuestos antes de recibir su nómina, a lo que luego hay que añadir que todo lo que compra va gravado con un 21% de IVA añadido que en el caso de los carburantes o la electricidad supera el 60%. Pues, para los empresarios la cuantía que pagan en forma de impuestos es aún más alta dado que en la mayoría de las ocasiones su nivel de cotización a la Agencia Tributaria supera el 52%.

Y a pesar de todas las dificultades a las que se enfrentan los emprendedores, desde una escalada de precios en máximos históricos, con desabastecimiento de materias primas, la energía batiendo récords o los trabajadores pidiendo no perder su poder adquisitivo y una subida salarial acorde a la inflación, no cunde su desánimo y luchan con todos sus recursos para mejorar su competitividad.

 

Optimismo

Asimismo, según un estudio de Manpower Group, casi ocho de cada 10 directivos españoles declararon que prevén ampliar (43%) o mantener (34%) sus equipos humanos en el tercer trimestre del año, unos datos que consolidan la trayectoria positiva apuntada ya en los últimos meses y posicionan el 2022 como el ejercicio con mejores resultados en intención de contratación en los últimos 20 años.

De esta manera, los directivos españoles manifiestan que tienen una proyección de empleo neto del 28% para los próximos tres meses, un punto porcentual más que el segundo trimestre del año y 17 puntos más que las previsiones del mismo período del año anterior.

Además, según este análisis, el 47% de las grandes corporaciones de más de 250 trabajadores prevé ampliar sus plantillas y el 31% confirma que mantendrá sus equipos. Se trata de unas previsiones relevantes para el tejido productivo si se tiene en cuenta la capacidad de contratación que tienen estas organizaciones para el conjunto de la economía, especialmente en un momento de dificultades. 

En definitiva, la clase empresarial está aprovechando este momento para generar importantes oportunidades de negocio con los que mejorar su liderazgo y posicionamiento en un mercado en constante cambio y que cada vez es más complejo y globalizado.