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Garzón desata las primeras tensiones de 2022 en el Gobierno

EFE
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Podemos critica "dar pábulo a los bulos" y pide "cuidar la coalición" a Sánchez, quien lamenta "muchísimo" la polémica suscitada por las declaraciones del ministro de Consumo

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, en una imagen de archivo. - Foto: EFE/ Emilio Naranjo

La polémica provocada por las declaraciones del ministro de Consumo, Alberto Garzón, sobre las macrogranjas españolas ha desencadenado el primer choque del año entre los socios del Gobierno y sigue dando munición a la oposición ante la cita electoral del 13 de febrero en Castilla y León.

Más allá de asegurar el pasado viernes ante el Comité Federal del PSOE y el domingo en un acto en Palencia en apoyo al candidato socialista a la Presidencia castellano-leonesa, Luis Tudanca, que el Gobierno cumple con los ganaderos, Pedro Sánchez no se había referido directamente a las palabras de Garzón.

Lo ha hecho este lunes en una entrevista en la SER en la que ha lamentado "muchísimo" la polémica suscitada por esas declaraciones por entender que no se corresponden con la realidad del sector, ya que produce una carne "de extraordinaria calidad", ni con el trabajo que hace día a día el Ejecutivo.

"Con eso lo digo todo", ha apostillado sin querer desvelar si ha hablado directamente con su ministro de Consumo.

Tras la respuesta de Sánchez, que en julio pasado ya desautorizó la campaña de Garzón contra el consumo de carne asegurando que "un chuletón al punto es imbatible", ha terciado la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz: "Pediría que cuidemos la coalición y seamos cuidadosos con nuestras palabras".

Para la ministra de Trabajo, Garzón "ha corroborado lo que el Gobierno viene defendiendo en sus documentos", la defensa de la ganadería extensiva y sostenible, y eso ha dicho que obliga "a todo el Gobierno en su conjunto".

También el portavoz de Podemos Pablo Fernández ha considerado "decepcionante y preocupante" que se asuma lo que considera un bulo creado por la derecha y la ultraderecha.

No ha mencionado expresamente a Sánchez o a otros dirigentes socialistas críticos también con el ministro de Consumo, pero ha lamentado que algunos "quieran salirse de ese marco de lealtad" que debe imperar en el Ejecutivo y busquen "dar pábulo a esos bulos". A su juicio, con ello se defiende "a quien miente"

Sí ha sido muy crítico con el jefe del Gobierno el exsecretario general de Podemos Pablo Iglesias al acusarle de dar por cierta una noticia falsa cuando "él sabe que es falsa".

También la portavoz federal de IU, Sira Rego, ha lamentado que miembros del Gobierno hayan alentado el debate y criticado al ministro y coordinador general de su formación, mientras que el presidente de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, ha acusado a Sánchez de estar "más preocupado en perder votos en Castilla y León que en defender a los ganaderos frente a las macrogranjas".

El PP, por boca de su vicesecretario de Comunicación, Pablo Montesinos, ha abundado en sus críticas a Sánchez al acusarle de no atreverse a cesar a Garzón porque no quiere emprender una batalla contra Yolanda Díaz, lo que cree que demuestra que no tiene el control de su Consejo de Ministros.

Además, la portavoz de Agricultura del grupo popular en el Congreso, Milagros Marcos, ha asegurado que en España no existen las macrogranjas.

Desde Vox, su portavoz, Jorge Buxadé, ha anunciado que tras el "ataque brutal al sector ganadero" por parte de Garzón, promoverán mociones en todos los ayuntamientos donde tienen representación para rechazar sus planteamientos y defender a los ganaderos.

Además, Vox pedirá en el Congreso la comparecencia del ministro de Agricultura, Luis Planas.

Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, ha insistido en que Sánchez debe cesar a su ministro y utilizar su salario y el de todos sus asesores en hacer una campaña sobre la calidad de los productos españoles.

"Hay que ser muy sectario o tener pocas luces -ha añadido- para decir en un diario extranjero que la carne española es de baja calidad".

Esta polémica ha acaparado toda la atención política tras el periodo navideño y al cumplirse el segundo año de mandato de Sánchez, quien ha recriminado al PP que protagonice una "oposición negacionista" y le ha advertido de que esa actitud nutre de nuevos votantes a la ultraderecha.

Como ejemplo de ese negacionismo ha citado el rechazo del partido de Pablo Casado a la reforma laboral, cuyo real decreto ley se ha mostrado convencido de que acabará siendo convalidado por el Congreso tras el acuerdo al que llegaron los agentes sociales.

También la vicepresidenta segunda ha compartido ese optimismo pese a que formaciones que apoyan habitualmente las iniciativas del Gobierno, como ERC, siguen avisando, como ha hecho su portavoz, Marta Vilalta, que la propuesta es insuficiente.

Arrimadas no ha desvelado qué votará Ciudadanos pero ha tendido la mano al Ejecutivo para evitar que pacte con los "separatistas de ERC o Bildu".

El Partido Popular, que mantiene su rechazo a la reforma, ha querido escenificar unidad tras el paréntesis navideño con un acto en el que su secretario general, Teodoro García Egea, ha arropado a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

García Egea ha asegurado que su partido está unido y cohesionado pese a que sus adversarios busquen enfrentamientos, y Ayuso ha afirmado que Pablo Casado es el que va a liderar un cambio político "imparable" tras las "mentiras" del Gobierno de Sánchez.

Testigo de esas palabras ha sido el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en plena precampaña de las elecciones en su comunidad.